DESPUÉS DE COMENZAR, SOLO RESTA SEGUIR…
Ocho años no son nada y para acertar el rumbo solo resta seguir. Después de comenzar, aquello que parecía una quimera, se convirtió en una necesidad. Interesante, nada más estimulante que insistir, cuando se hace por convicción y no, por capricho.
Uno puede imaginar que la voluntad mueve montañas, pero la realidad es otra cosa. Pensamos que darles la oportunidad a los ciudadanos de tener un portal para descubrir los laberintos de la política autóctona sería un granito de arena para la “construcción” cívica. Por desgracia, se convirtió en un desierto de silencios cómplices y a veces, oídos sordos.
¿Erramos el camino? No. Sin embargo, luego de meses de insistir, entendimos que la clase política en general, los funcionarios, los dirigentes y los representantes del pueblo, no están dispu...

