Lisandro Almirón, diputado nacional, presiona en Buenos Aires para acceder a cualquier candidatura en las próximas elecciones provinciales. En La Libertad Avanza dudan…
El diputado nacional Almirón insiste por su candidatura a gobernador en Corrientes. La pretensión del legislador divide las opiniones en su entorno por la escasa penetración territorial.
En paralelo, la mayoría de los integrantes del Grupo Alondra vetaron su figura en conjunto. La misma postura mantuvieron en oportunidad de “charlar” con Eduardo “Lule” Menem individualmente. Ocasión en la que, el principal asesor de Karina Milei para el armado político electoral de La Libertad Avanza en todo el país, habría manifestado a cada uno de sus interlocutores “todo está siendo analizado en función de la mejor opción que beneficie al proyecto en general… esto no es un “toma y daca” ni un “yo quiero”; Karina está perfectamente informada de las ventajas y lógico, de los riesgos”.
Las encuestas oficiales, oficiosas, artesanales y hasta las de los servicios no reflejan porcentajes que justifiquen la pretensión del legislador. En el “cuartel general” de LLA nacional, conocen y admiten que, Almirón como candidato no alcanza ni un cuarto de lo que sí genera la marca La Libertad Avanza. Peor, comparativamente con otros posibles candidatos del espacio libertario liberal por caso “Camau” Espínola o hasta “Caíto” Leconte ambos, superan los índices de adhesión que los arñazos alcanza Lisandro Almirón.
¿CANDIDATO A CUALQUIER PRECIO?
Almirón insiste, casi con desesperación, en el peso de su representación como hombre de Milei en Corrientes. Afirmación falaz que no encuentra asidero, salvo en la caricaturesca imitación de los gestos, peinado, vestimenta y calzado que Lisandro adoptó para simular ser el alter ego de Javier Milei.
Aun contando con el beneficio de ostentar el manejo institucional de LLA en Corrientes y de haber conseguido insertar familiares y amigos en los cargos de reparticiones nacionales en la provincia, el poder no pasa por las manos de Almirón. El dominio político está en manos de Karina Milei; el poder institucional está en Javier Milei; y el valor estratégico yace en la marca La Libertad Avanza, no pasa por el tándem Almirón – Marcoré.
La cercanía del correntino con el presidente de la Cámara, Martín Menem –primo de “Lule” Menem-, tuvo su momento de éxtasis. Pero, en la actualidad, hasta el riojano piensa más en cuántas bancas se pueden conquistar en las elecciones de octubre, que en darle la razón a su patovica preferido.
ESCENARIO NO APTO PARA AVENTURAS INFANTILES
Las elecciones en Corrientes y, aún más cuando se elije todo, en armado y estrategia no es una excursión para adolescentes ni un picnic con chicos de jardín de infantes. Todo el arco político, los que juegan y los que observan, reconocen que es un territorio difícil.
Almirón vende humo en Buenos Aires, garantizando la posibilidad de acceder a una segunda vuelta. Lo que el diputado no entiende es que ni siquiera la marca LLA asegura esa instancia yendo a la competencia con lista pura o en una alianza con sectores afines. Y en el cuartel general tienen las pruebas en la mano, resultado de sondeos y mediciones que le dan relativamente bien a Javier Milei, pero con eso solo no alcanza.
La pregunta básica es ¿vale la pena correr el riesgo de salir tercero en las elecciones provinciales? No. Lo que sí importa es ganar 2 de las 3 bancas a diputados nacionales que estarán en juego en octubre.
La política es dinámica pero no admite aventuras irresponsables. Si alguno sonríe pensando en que la gesta de Milei representaba eso y que a pesar de lo impensado e imprevisible la realidad le dio la razón, hay que admitir que Javier Milei y las presidenciales del 2023 son irrepetibles.
Mientras la realidad hace temblar escritorios y tortura conciencias, Lisandro Almirón seguirá insistiendo en su candidatura firme a gobernador en representación de La Libertad Avanza, amparado en: a) la batalla cultural de media docena de soldaditos; b) operativos de prensa en medios locales; c) y una incomprensible e inaceptable ambición personal y familiar que no termina de aceptar que gozan de éste presente, por obra y gracia de un fenómeno barrial llamado Javier Milei.

Almirón como responsable de toda una provincia es un mono depresivo con navaja, drogado, empastillado, con sueño, merqueado y con delirios de grandeza.
El único Liberal genuino que no va a decepcionar a Milei y sus seguidores, es CAITO LECONTE. No se entiende por que Karina no le da el lugar que corresponde.