BOLETINES FUERA DE TIEMPO, TRANSPARENCIA FUERA DE FOCO

En seis meses, la Municipalidad de Corrientes publicó apenas diez boletines oficiales. Todos con contenido funcional al Ejecutivo. La información pública se administra con discrecionalidad, y el Concejo Deliberante guarda silencio.

El Boletín Oficial debería ser el instrumento legal que garantiza la publicidad de los actos administrativos. Pero en Corrientes Capital, se publica tarde, mal y salteado.

Entre junio y noviembre de 2025, solo se publicaron diez boletines, sin orden correlativo ni regularidad.

La mayoría de ellos no reflejan la actividad institucional completa, sino apenas lo que el Ejecutivo necesita legitimar: aumentos tarifarios, convocatorias formales y resoluciones que ya fueron ejecutadas.

Junio: un boletín con cinco meses de atraso

En junio se publicó el Boletín N° 4417, pero su contenido estaba fechado el 23 de enero.

Cinco meses de diferencia entre la fecha de emisión y la de publicación.

Una práctica que degrada el acceso a la información pública y vulnera el control ciudadano.

EL BOLETÍN MUNICIPAL CON INFORMACIÓN DE ENERO 2025 PUBLICADO 6 MESES DESPUÉS (ver aquí)

Octubre: boletines para justificar el aumento del boleto

Después del largo silencio, en octubre aparecieron cuatro boletines.

Tres convocaban a audiencias públicas. El cuarto anunciaba el aumento del boleto urbano.

No hubo registro de contrataciones, resoluciones ni movimientos administrativos previos.

Noviembre: cinco boletines para la Tarifaria 2026

En noviembre se publicaron cinco boletines consecutivos. Todos dedicados a la primera lectura de la Tarifaria 2026 y su correspondiente convocatoria.

Nada más. Ningún otro acto administrativo fue publicado.

¿Y el resto del año?

No hay boletines intermedios. No hay registro público de designaciones, convenios, licitaciones ni resoluciones.

La información pública está en estado de “confidencialidad institucional”.

El Concejo Deliberante, que debería exigir regularidad y transparencia, guarda silencio.

Y ese silencio institucional es cómplice de una práctica que erosiona la calidad democrática.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Verified by MonsterInsights