DE PETRI A PRESTI: LA “S” UN ANTICIPO QUE ALARMA

Faltó una S. Y ya se encienden las alarmas. De un PETRI pasamos a un PRESTI. Uno se fue, Luis, electo diputado nacional. El otro llega, Carlos, militar en actividad. Ambos unidos por el cargo: ministros de Defensa. Porque una S hace la diferencia…

Las SS nazis no son un buen recuerdo, mucho menos un ejemplo a imitar. Pero el gobierno libertario comenzó a desandar un sendero peligroso. Luis Petri dejó el cargo de ministro de Defensa y fue reemplazado por Carlos Presti, Teniente General en actividad que no piensa pedir el retiro.

El mileísmo pateó el tablero y rompió la “regla” no escrita: que los ministros de Defensa debían ser civiles. Da lo mismo. Los libertarios se caracterizan por ser anárquicos, además de capitalistas (con la tuya).

KARINA MILEI, LA JEFE DETRÁS DEL PODER

La hechura de esta maniobra, disruptiva, se adjudica a Karina Milei, la Jefe del presidente Javier Milei. Un mandato por declinación emocional: él fue elegido, pero gobierna ella. Él mismo lo dice. Y en su entorno lo saben y le temen.

No es una contradicción típica de la Argentina tantas veces condenada al éxito. Es la consecuencia de una clase política y judicial temerariamente tiempista, acostumbrada a privilegios y a cero responsabilidades. Por esa incapacidad de percibir, entender y sufrir la realidad, Javier Milei es presidente. El mismo síndrome que enorgullece a las castas política y judicial.

EL OPORTUNISMO COMO ENFERMEDAD INCURABLE

Alguien la llamó “oportunismo”. Un virus fulminante que destruye la vocación de servicio, la honorabilidad cívica, el respeto a las leyes y, sobre todo, la capacidad de entender que todos es mucho más que uno.

La lista de infectados es interminable, tan larga como la nómina de cobradores que crece en vez de disminuir. Nos mintió. Y no podía salir buena leche de un personaje que llama héroes a los evasores. Apenas un botón de su diccionario de incoherencias.

CARLOS PRESTI Y LA ALARMA MILITAR

No es un error de tipeo. La alarma no suena en mi mente: está visible para todos. La diferencia es que yo la razono.

Los militares tienen formación castrense. Su ámbito natural es el militar. Están a disposición de las autoridades que la Constitución establece, sí. Pero no es lo mismo que un General diga “sí, señor presidente” a que un ministro militar responda a la Jefe: “no, señora, eso no se puede hacer”.

Quizás por eso el Teniente General Carlos Presti no pidió su RE (Retiro Efectivo) ni se lo impusieron. El militar, aún en disponibilidad, seguirá siendo “mi general”. Y se tomó la precaución de un artilugio para no perder el tiempo: “si me echan, vuelvo a mi carrera”.

Ahí radica el problema. Los militares no van a entrar en el juego. Ya aprendieron la lección de la historia. A diferencia de las fuerzas de Seguridad, estos militares no obedecerán una orden descabellada. Harán lo que dicta el manual de funciones. Prolijos, carpetitas ordenadas.

Y ahí la alarma suena más intensa. La otra S se expandirá. ¿Por qué? Porque la excusa será: “los militares no quieren hacerlo, pechos fríos”. Y la ministra de Seguridad dará las órdenes para “asegurar el orden”.

LOS ÍCONOS LIBERTARIOS: ESPERT, BULLRICH, CAPUTO

Lo escondieron, pero “meta bala” Espert es ícono de esta orga libertaria. Patricia Bullrich, representación viva de la violencia irresponsable: verbal, material, semántica. Lo hizo en todos los gobiernos y seguirá haciéndolo.

Manejan los hilos del poder oficial y alterno. Santiago Caputo, consejero sin firma. Qué país generoso.

Karina Milei, la Jefe. Te baja el pulgar o te sodomiza con la mirada de bruja mal peinada. La hechicera en La Rosada.

Y Javier Milei, símbolo de la destrucción sin anestesia. Con la motosierra en sus manos o con sus frases incumplidas, dudosas, plagiadas.

LA OSCURIDAD QUE SE AVECINA

Se vienen tiempos difíciles. No habrá paz espiritual. Mucho menos en las calles. Y en Defensa, un ministro atajando penales.

La S de Seguridad es el problema. El mando de Bullrich intacto. La metodología, también.

¿Imaginás la represión si explota un saqueo a supermercados? Mirá lo que les hacen a los jubilados y podrás imaginarlo.

Así vienen las “S”. De a una, pero a paso firme.

Inocencio D´Laestaca – Columnista – politicaencorrientes.com

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