EL LEÓN… ¡AFUERA!

por RENATA RADA

Lisandro Almirón intentó rugir como león, pero terminó maullando desde el cuarto puesto. El electorado correntino, con memoria quirúrgica, lo dejó fuera del podio y del relato. Esta columna no perdona: disecciona su caída, expone sus contradicciones y sentencia su ocaso político con perfume de pólvora y sarcasmo sin filtro.

El león camaleónico quedó fuera del juego. Lisandro Almirón, pupilo de Karina Milei, ni siquiera alcanzó un decoroso tercer puesto. El votante correntino, con su memoria quirúrgicamente selectiva, no perdona a los trepadores.
Intentó imponer la franquicia Milei en Corrientes, pero fracasó. El resultado fue claro: orden de desalojo. ¡Afuera! Al mejor estilo del león —más parecido a una hiena— que hoy ocupa la presidencia de la Nación.

NI SIQUIERA TERCERO

La Libertad Avanza no alcanzó ni el 10% de los votos válidos. Pero Almirón, con sonrisa de cartón, debe estar satisfecho: triplicó el 3% de Karina Milei, logrando un rotundo 9,5%. Un “éxito” que apenas alcanza para inflar globos en una fiesta de despedida.
El ahijado de la cúpula nacional de LLA —una triada bajo sospecha de corrupción— deberá conformarse con su rol estable de patovica de Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados.
Mantendrá sus fluidas relaciones (y prebendas) con Eduardo “Lule” Menem, mano derecha de Karina. Y si le queda tiempo, que se inscriba en un cursillo de repostería para reconstruir su vínculo casi filial con la repostera.
El cuarto puesto no es solo un número: es el prólogo de su ocaso político en tierras del Taragüí.

MARTÍN MENEM – KARINA MILEI – LISANDR ALMIRÓN

VOTANTE CORRENTINO MEMORIOSO

Los electores correntinos, de todas las edades, no olvidaron que Lisandro Almirón es casta.
Su carrera zigzagueante, con sello propio —Unión Celeste y Blanca— nunca logró sostener una coherencia ideológica.
Aunque el correntino suele votar más por colores que por ideas, Almirón intentó desteñir su ropaje multicolor al asumir su banca en el Congreso en 2023. Se reinventó como líder violeta, recién nacido y resplandeciente. Un acto reflejo de camaleón: cambia de color según la ocasión.

TREPADOR… Y TAMBIÉN RASTRERO

Su biografía política es inapelable. En el capítulo “no autorizado” hay cientos de testimonios que lo describen como trepador, mentiroso, hipócrita, cínico, traidor, explotador, caradura, sinvergüenza… y otras calificaciones donde sus padres no tienen nada que ver.
El electorado lo condenó al silencio. Cuando sus asesores le ordenaron abandonar el latiguillo “la casta”, adoptó la muletilla “el feudo”.
Sin ponerse colorado, se comportó como un noble feudal: designó a familiares y amistades en cargos públicos por influencia política, no por mérito.
Se creyó sangre azul, descartando a quienes lo ayudaron por convicción a llegar donde está.
Pero como le advirtió —el 24 de diciembre de 2023— el autor del 90% de sus proyectos como concejal:

“LA SUERTE EN POLÍTICA, ALGÚN DÍA SE TERMINA…”

La sentencia se cumplió. Hoy el camaleón disfrazado de león está ¡AFUERA!

1 Comment

  • Ñandú desplumado

    Hace tiempo lo afirme con fuerza, auto de croto, cuando toma velocidad se empieza a desarmar, peleas innecesarias para mirar con lupa las pequeñeces propias, traiciones sin asco, gatos y aduladores de asesores, les quedo muy grande todo simplemente.

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