por JULIO GEREZ
Karina Milei otorgó “libertad condicional“ para avanzar en un armado en Corrientes. Los primos Menem monitorean las conversaciones. Santiago Caputo duda. Varios políticos correntinos aprovechan.
Karina Milei se impuso sobre la postura de Santiago Caputo y autorizó el armado de una “alianza pluralista“ para competir en las elecciones provinciales de Corrientes.
Sin embargo, esa decisión estratégica con objetivos electorales, atravesó varias discusiones y consultas que al final decantaron en un proyecto con características de “libertad condicional”.
Hay varios protagonistas principales y actores secundarios que con absoluta discreción fueron cimentando la concreción formal del espacio. En paralelo, Karina Milei y Santiago Caputo dirimían, cada uno con su argumento, quien lograría imponer sus razones y metodología para alcanzar el objetivo principal: fortalecer La Libertad Avanza territorialmente en todos los comicios del calendario electoral 2025, o acrecentar el número de integrantes de los bloques mileístas en diputados y el senado.
No cabe duda que la estrategia de la hermana del presidente, reconocida como “jefe” político del espacio, se inclina por darle volumen territorial a la franquicia LLA. En contrapartida, Santiago Caputo es partidario de “construir” acuerdos territoriales exclusivamente con vistas a las elecciones nacionales de medio término a realizarse en octubre, donde estarán en juego la mitad de los escaños de la cámara de diputados y un tercio de las bancas del senado nacional.
Observando el panorama, Corrientes -al igual que Santiago del Estero- representan una tentación: “juguemos, no se pierde nada y se puede ganar mucho”. Sí, si competir es válido aunque te vaya pésimo, no sirve para mover el tablero local e instala una perspectiva negativa con vistas a la elección nacional de octubre.
Pero, la confianza de Karina Milei en el sello y en el ícono que encarna su hermano, es ciega.
UNA ALIANZA OPORTUNISTA
Como ya se manifestó en politicaencorrientes.com, desde la oficialización del Partido de los Milei, la intención fue instalar candidatos propios en todas las elecciones, sean nacionales o provinciales.
Días después de asumir en diciembre de 2023, Lisandro Almirón le manifestó a Martín Menem que en 2025 -ahora- Corrientes eligiría todos los cargos en sus elecciones provinciales y que sería viable conformar una alianza para disputar la gobernación. El riojano, a la postre, presidente de la cámara de diputados, no olvidó la sugerencia del correntino.
Martín puso en conocimiento de “Lule” Menem, por eso entonces el primo asesor, la sugerencia vertida por Almirón. Era el puntapié inicial para un proyecto que gerenciarían los Menem y del que Almirón sería el directo y mayor beneficiario.
Pasaron los meses, se sucedieron varios hechos que le dieron marco y fundamento al proyecto Menem/Corrientes/Almirón y, es de público conocimiento la pertenencia del diputado correntino al círculo íntimo de los Menem. Ergo, por los primos Menem, Almirón existe a los ojos de Karina Milei.
¿ALMIRÓN O “CAMAU” ESPÍNOLA?
Lisandro Almirón a través de Martín Menem fue solidificando su influencia. El presidente de la Cámara primero y, su primo “Lule” Menem después, delegaron en Almirón todo el “poder territorial” vía designación de funcionarios en los organismos con sede en Corrientes y la tarea de armar la estructura dirigencial del partido en formación La Libertad Avanza.
El diputado no desperdició la ocasión, colocó su gente cubriendo todos los cargos de funcionarios y los de rol político dirigencial en LLA – Corrientes. No dejó espacio para ningun otro referente auto denominado “libertario”o “liberal”. Los que pretendían ser considerados “cuadros del presidente” debían encolumnarse detrás del liderazgo local que ejercía Almirón, secundado por su esposa Laura Marcoré; su suegro José Oderda; su mano derecha David Moulin.
Todo funcionaba a pedir de boca, hasta que Santiago Caputo -el otro vértice de la base del triángulo de poder- incorporó a “Camau” Espínola al selecto grupo de legisladores colaboracionistas. El senador nacional correntino adquirió un rol preponderante en horas decisivas, apoyando y aportando con su voto y el de otros senadores, los desafíos que la gestión Milei debía superar en el recinto.
Ese gesto del medallista olímpico no fue por simpatía ni coincidencia ideológica. Espínola, in pectore, vislumbraba la posibilidad de una candidatura en su Corrientes porá. De su intención, puso al tanto a Santiago Caputo, quien sin darle una opinión definitiva tomó la idea y puso en marcha los mecanismos bajo su influencia para: chequear, ponderar y determinar la posibilidad de implementar una estrategia.
