domingo 4 diciembre 2022

PRIVILEGIO LIBERAL SIN ANESTESIA

Cualquier ciudadano se sentiría afectado por el inexplicable privilegio del que goza el Partido Liberal gracias a la condonación de deudas de los tributos municipales

El privilegio concedido en conjunto por los concejales y el intendente de la ciudad de Corrientes, sin anestesia ni disimulo, se contradice con el sentido de equidad.

Aun, cuando la palabra haya sido usada en los fundamentos de la decisión que, contrariando el sentido común, marca la diferencia entre “beneficio político” y “bienestar general“.

PRIVILEGIO LIBERAL

Lo que parece inconcebible es un hecho fáctico respaldado por “documento público“. Por ahora, con tres Resoluciones y dos Ordenanzas como prueba indiscutible. Quizá haya más. Pero, para muestra, ya hay más de un “botón“.

En el año 2018 mediante la Ordenanza N° 6653 (11 de octubre de 2018) y promulgada por Resolución N° 2448 (01 de noviembre de 2018), se le condona el 100 por ciento de la deuda existente y exigible de Tasas por Servicios, Contribuciones a la Propiedad e Impuestos Inmobiliarios al inmueble Adrema A1-001283-1.

Durante el año 2019 con el mismo objeto y beneficiario vieron la luz la Ordenanza N° 6759 (22 de agosto de 2019) y la Resolución N° 2591 (09 de septiembre de 2019).

Por acaso en el presente año, apenas se puedo “rescatar” la Resolución N° 854/22, que fue publicada “abreviada” en el Boletín Oficial Municipal N° 3766 del 9 de marzo pasado.

La RESOLUCIÓN está… Falta la ORDENANZA

EL RELATO INFUNDADO

Negar la realidad puede que sea un hábito de la clase política. Ergo, los representantes que el ciudadano elige, integran esa clase de personas capaces de modificar la realidad al amparo de subterfugios dándole entidad a la popular frase “hecha la ley, hecha la trampa“.

Sin duda, haciendo uso de la potestad de legislar y administrar, concejales e intendente interpretan que el Partido Liberal se encuentra en una situación de vulnerabilidad socio económica.

Por añadidura, es válido aseverar, que la agrupación política tiene las mismas dificultades financieras que un jubilado, un desempleado, un cuentapropista, o cualquier ciudadano contribuyente que no puede cumplir con sus obligaciones contributivas e impositivas municipales y por ende tiene derecho a la condonación de sus deudas.

Sin embargo, la diferencia sutil pero determinante es que, el partido político no es un contribuyente individual. Sus miembros -afiliados o simpatizantes-, sus dirigentes -legisladores, concejales, funcionarios- podrían afrontar los gastos que implica tener un inmueble como sede partidaria.

Para ejemplificar la “fantasía” que emana de la redacción de los considerandos a modo de justificación, es suficiente con un párrafo que se repite en las Ordenanzas: “Este Honorable Cuerpo Deliberativo en forma conjunta con el Departamento ejecutivo Municipal ha considerado dar soluciones equitativamente a las diferentes situaciones Socio económicas expuestas ante este Cuerpo Legislativo, primando solidaridad ante casos de extremas necesidades de los vecinos que solicitaron el beneficio de condonación“.

Cuesta imaginar al Partido Liberal en situación de extrema necesidad. También, es objetable considerar como un gesto de solidaridad que la agrupación política reúna las condiciones que le posibiliten beneficiarse con una condonación. A todos los efectos, cualquier argumento esgrimido, es un relato infundado.

UNA DUDA QUE QUEBRANTA

Si las preocupaciones cotidianas de los ciudadanos no son suficientes. Ahora surgen interrogantes, justificados y de respuesta exigible, como:

¿Será el único partido político al que se le condonan los impuestos municipales? ¿Habrá otras “personas jurídicas” con capacidad de pago que, por efecto de la fantasía legislativa, también son eximidos de sus obligaciones contributivas? ¿Por qué en las Ordenanzas, además de las “adremas”, no se publican las direcciones de los inmuebles beneficiados con variadas exenciones?

Los que pagan sus impuestos haciendo sacrificios o los que no lo hacen porque realmente no pueden, no tienen instrumentos para cuestionar estas amañadas decisiones de concejales e intendentes. O, quizás sí, solicitando una modificación de la norma; o de la Carta Orgánica; o mejor aún, censurar con su “voto” el comportamiento poco ético, casi inmoral, de los “políticos” que se suponen lo representan con honorabilidad.

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