Ricardo Colombi enfrentó su peor elección en años. Sin aliados, sin territorios, sin bancas. ¿El fin de una era en Corrientes?
Las elecciones del pasado domingo en Corrientes marcaron un punto de inflexión en la trayectoria política de Ricardo Colombi. El exgobernador, que supo ser el arquitecto de la alianza Encuentro por Corrientes (ECO), enfrentó una derrota que va más allá de los números: es una derrota simbólica, estructural y estratégica.
Colombi obtuvo apenas el 16,83% de los votos, quedando en tercer lugar detrás de Juan Pablo Valdés (Vamos Corrientes), quien ganó en primera vuelta con más del 50%, y del peronista Martín Ascúa. Este resultado no solo lo dejó fuera de la competencia por la gobernación, sino que evidenció la pérdida de influencia territorial y política que alguna vez lo caracterizó.
FRAGMENTACIÓN Y PÉRDIDA DE ALIADOS
Uno de los datos más reveladores es que Colombi no logró recuperar el control de los partidos que originalmente conformaban ECO. Muchos de ellos permanecieron fieles a Gustavo Valdés, quien consolidó su liderazgo dentro de la UCR y en la coalición oficialista. La fractura interna se volvió irreversible, y ECO quedó como una sombra de lo que fue.
DERROTA LEGISLATIVA Y TERRITORIAL
En el plano legislativo, ECO no logró retener las bancas que puso en juego ni en Diputados ni en el Senado. Tampoco consiguió ganar ninguna intendencia del interior, un territorio donde Colombi históricamente había mostrado músculo político. La derrota en municipios clave como Mercedes, Curuzú Cuatiá y Goya—donde sus referentes no lograron imponerse—confirma que su influencia territorial se ha erosionado.
UN MANDATO QUE SE AGOTA
Colombi aún tiene dos años como senador provincial, pero su rol parece cada vez más testimonial. Su discurso post-electoral, aunque respetuoso del resultado, dejó entrever cierta resignación: “El aparato del Gobierno tuvo mucho peso, mucho efecto. Seguiremos trabajando, seguiremos consolidando”. Sin embargo, el tono no fue el de un líder que prepara una contraofensiva, sino el de quien reconoce que el ciclo está cerrando.
¿Y AHORA QUÉ?
La pregunta que queda flotando es si ECO puede reinventarse sin Colombi, o si su destino está atado a una figura que ya no logra convocar ni articular. Mientras tanto, Gustavo Valdés y su hermano Juan Pablo consolidan una nueva etapa del radicalismo correntino, más pragmática, más amplia y, por ahora, más efectiva.
