Por primera vez voy hacer abuso de mi rol de Editor y escribir en primera persona algo que me atañe personalmente. No es una confesión ni una despedida. Pero, puedo asegurarles que no fue fácil y que la decisión no es solo un paso, sino la confirmación de que nunca hay que renunciar a las convicciones.
Carta a los lectores de politicaencorrientes.com
Estimados lectores,
Me dirijo a ustedes con el respeto que me merece cada ciudadano que, día a día, busca informarse con honestidad y espíritu crítico. Como Editor General de politicaencorrientes.com, he asumido siempre el compromiso de ofrecer una mirada plural, transparente y fiel a los hechos. Hoy, quiero compartir una decisión que marca un punto de inflexión en mi vida pública.
A partir de mañana, suspenderé temporalmente mis funciones editoriales para dedicarme de lleno a mi candidatura como senador provincial en las elecciones del próximo 31 de agosto. Esta decisión responde a una convicción ética profunda: creo que el ejercicio del periodismo y la participación activa en política deben mantenerse separados para preservar la integridad de ambos espacios. No se puede informar con libertad si se milita desde el poder, ni se puede representar con honestidad si se confunden los roles.
Nací en Corrientes el 25 de junio de 1962, y desde siempre he creído en la fuerza de las ideas, pero también en el valor del ejemplo. Mi perfil político es liberal, sin coquetear con los extremos: ni el capitalismo salvaje ni el libertinaje disfrazado de libertad. Honro la Constitución y las leyes, porque sin ellas no hay convivencia posible, ni futuro que se pueda construir con dignidad.
Me presento como opositor a las reelecciones indefinidas, al oscurantismo informativo, al nepotismo, y a esa práctica habitual de saltar de un cargo a otro como si la política fuera una carrera personal y no un servicio público. Creo en la meritocracia, pero también en el deber humano de asistir a quienes no han tenido las mismas oportunidades. La política no debe ser una profesión; debe ser una responsabilidad temporal, con límites claros y sin excepciones.
Esta carta no es una despedida, sino una pausa necesaria. Mi compromiso con la verdad y con ustedes sigue intacto. Espero que esta decisión sea entendida como lo que es: un acto de respeto hacia la ética, hacia el periodismo, y hacia cada uno de ustedes que confía en la información como herramienta de libertad.
Para decir verdades hace falta coraje… Para decir cualquier cosa basta con abrir la boca, aunque la conciencia se niegue a expresarse.
Con afecto y respeto,
Julio Eduardo Gerez

“Mi perfil político es liberal, ni el capitalismo salvaje ni el libertinaje disfrazado de libertad. Honro la Constitución y las leyes, porque sin ellas no hay convivencia posible, ni futuro que se pueda construir con dignidad.” Me representa completamente.