EL MONO VIGNOLO PRETENDE SER EL DOMADOR DEL CIRCO

Carlos “Mono” Vignolo, hasta hoy ministro de Valdés, quiere convertirse en domador del circo ucerreísta para operar en la sucesión del 2025 por el sillón de Ferré. ¿Cuánto durará la aventura de este fiel representante de la casta cuyos NEXOS tienen grietas siendo formalmente investigadas?

Carlos Vignolo, el otro “Mono”, tiene intenciones de jugar fuerte en el armado para las elecciones provinciales del 2025.

El ex intendente capitalino; ex funcionario nacional en la gestión Macri; varias veces ministro en diferentes carteras durante los mandatos de Ricardo Colombi y ahora en el periodo de Gustavo Valdés, comenzó a preocuparse sobre el destino del radicalismo en el inestable escenario de las elecciones del año próximo.

Para el experimentado dirigente radical, las refriegas intestinas; la serie de errores no forzados; la atomización de los diferentes espacios ideológicos; y la cada vez más acentuada desconfianza y disconformidad de la ciudadanía con la clase política, abre instancias inesperadas en el delicado equilibrio que todavía ostenta el status quo político provincial.

EL MONO VIGNOLO QUIERE JUGAR

Hombre fuerte de la cooperativa radical , nacida en la militancia universitaria; activa en la vida interna de la UCR; y con inocultable poder en el andamiaje gubernamental de la gestión provincial de los últimos 25 años, no desconoce el deterioro que produce en el esquema de poder los diferentes sucesos que abrieron grietas en la hegemonía ucerreísta.

Dicho esto, es entendible la serie de movimientos estratégicos que el dirigente capitalino puso en marcha. ¿La intención? Dejar en claro que tiene capacidad operacional y política para impulsar candidaturas.

Con sus antecedentes, no es descabellado imaginar que Carlos Vignolo, prepara un aspirante propio para suceder a Gustavo Valdés.

ALIADOS, PROPIA TROPA Y HASTA SOCIOS

Poder e influencia. Dos características que se le adjudican -con razón- a Carlos Vignolo.

Con aliados incondicionales, los conocidos y los ocultos; una numerosa estructura de subordinados que operan en casi todas las áreas gubernamentales; y, por si esto fuera poco, sólidas relaciones con sectores empresariales que lo tienen como nexo y/o asociado, el ministro cuenta con munición adecuada y suficiente para entreverarse en una disputa electoral.

INSTINTO DE SUPERVIVENCIA

La disputa entre Colombi y Valdés desarmonizó la convivencia en el radicalismo correntino. Pero, además, generó inestabilidad en la estructura institucional de la alianza gobernante.

Es decir, el desentendimiento de los dos máximos referentes de las alianzas contenedoras -ECo y Vamos Corrientes- que integran más de veinte agrupaciones políticas, sembró incertidumbre e interrogantes.

A tal punto que intendentes y legisladores -miembros de los partidos aliados-, van tomando posicionamientos varios en función de los acontecimientos.

Para Vignolo, la imprevisibilidad se convierte poco a poco en una amenaza, cuyo riesgo puede desembocar en una pesadilla: la desintegración de la alianza que gobierna hace más de veinte años bajo la regencia indiscutible del radicalismo.

Por instinto de supervivencia y experiencia política, el “Mono” habría decidido no solo terciar en la disputa, sino también posicionarse como opción. Lo que convertiría la interna radical en una contienda de tres proyectos diferentes con un mismo objetivo: las elecciones provinciales del 2025.

UNA TAREA IMPOSTERGABLE

Poner la casa en orden es el desafío inicial. Para el ministro, diversos hechos políticos, incidieron para que “el partido” y “el gobierno” pierdan el dominio y la influencia, sobre el electorado y la ciudadanía en general.

El experimentado funcionario ve con preocupación los efectos negativos que dejaron la derrota de Juntos x Cambio a manos de Javier Milei; la fractura interna que provocó la disputa Colombi / Valdés; la seguidilla de disputas domésticas en el seno de partidos aliados; el reacomodamiento de algunos sectores que abandonan el espacio oficialista local para alinearse al despertar liberal – libertario.

Y, fundamentalmente, la incidencia del caso Loan en la conciencia colectiva de los correntinos, que impulsa mayor desconfianza en la Justicia y otras instituciones gubernamentales.

Pero, lo que más preocupa a Vignolo y paralelamente lo estimula, es la caída en la imagen de Gustavo Valdés. La desaparición del menor atinge a diferentes organismos estatales, pero razonablemente, la sociedad correntina observa de reojo el comportamiento del gobernador frente a ésta desgracia.

TERRITORIALIDAD Y HERRAMIENTAS DE PODER

Todos los instrumentos que sirven para la construcción de un proyecto político están en las manos del ministro.

Relaciones e influencia en múltiples sectores. Poder de decisión. Representatividad institucional para relacionarse y acordar con diferentes actores de la sociedad. Llegada directa a protagonistas políticos con responsabilidad de gestión en el territorio. Injerencia y autoridad en la dirigencia estudiantil universitaria. Y, fundamental, nexos de complementación y conveniencia con sectores empresariales. No le falta nada…

Carlos Vignolo está decidido a convertirse en el domador del circo. Entre payasos, malabaristas e imitadores de bestias salvajes, el “Mono” es hoy, el rey.

Como siempre, las estrategias son una construcción analítica que tienen su origen en la mente del estratega. Y por lógica, el ministro, todavía está planificando el cómo, cuándo y con quienes dará inicio a la campaña con vistas al 2025.

Lo que es inocultable, son los discretos movimientos de referentes de múltiples partidos que ya han comenzado a frecuentarlo, casi en secreto…

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