por Renata Rada
Al PJ correntino lo operan de todos lados. Además, desde adentro, lo siguen operando. Hasta los no afiliados se dan el gusto de tirarle unos “palos“. Pero, aún “reservando” nombres no habrá interna: no hay plata.
Padrón provisorio, exhibido. Urnas, ya llegaron. Reserva de nombres para “listas“, en proceso. Pero, la acción de distracción ya no engaña a nadie.
No habrá internas en el PJ correntino para la elección de sus autoridades. Aunque el nivel de presiones, vía operaciones varias, se intensifican desde todos los sectores externos e internos.
Teresa García y Máximo Rodríguez la ligan de todos lados. Pero, los delegados interventores, apenas cumplen órdenes.
EL PJ “OPERADO”
La pregunta sería ¿quién o quiénes no lo operan? Porque es evidente que al PJ “lo operan” desde adentro y desde afuera. Propios y extraños.
Hay audaces que ni siquiera disimulan. El que más se destaca por sus antecedentes y metodologías es Rodolfo Martínez Llano. El empresario multi rubro no pierde oportunidades e intensifica el lobby. Le interesa una porción de poder. No todo. Y eso, solo se consigue dividiendo, aunque él no pretenda ser rey.
Algunos dirigentes de trascendencia secundaria, aprovechan el río revuelto y reivindican militancia a los gritos. Pero, muchachos, corran el perejil y vean el bosque: ¿es momento para dividir?
Los foráneos, como era de esperar, ven en el PJ correntino una ballena encallada en la playa. Y ojo, no quieren auxiliarla para que vuelva al mar. Compiten con las gaviotas para ir comiéndosela viva. Hay de todo en esa jauría, desde hienas hasta caranchos.
El argumento de los recolectores de deshechos es el mismo de siempre: “para que vas a pelear una interna que ya está arreglada… vení conmigo, chamigo”.
En esa tarea de recolección, se inscriben varios espacios, grandes y chicos. Todos quieren llevarse algo del PJ. Dicen, no le tienen fe. O quizás sea, temor a que el PJ unido adquiera una relevancia inusitada en las próximas elecciones.
EL PJ “OPERANDO”
Todo puede discutirse. Lo que no se discute son los liderazgos. Cuando los hay. Y en este caso particular del PJ correntino, si todavía algunos sectores no entienden que Cristina Fernández lidera, conduce y decide es porque están viendo otra película o, alguien les está contando -mal- otra novela.
La arquitecta egipcia es, aunque coloque el ápice de la pirámide como base, la única referencia opositora en la política argentina. Si así no fuera, Milei y su banda; el radicalismo y su banda; Macri y su banda; los angaú* preronchos republicanos y su rejunte; y todos los otros sectores con personería política-jurídica, no estarían concursando a ver quién le pega más.
Esta “jefa” que no hace tortas ni tira las cartas, además de estar condenada, se da el lujo de poner “la cabeza” al estilo María Antonieta*. La innombrable aceptó el desafío. Y cuidado, quizás tenga más condiciones para conducir el Partido, que varios mariscales de campo que llegaron donde están gracias a ella.
En síntesis, el medio centenar de correntinos acólitos que se reunieron con ella en el instituto Patria sin intermediarios, recibieron una sugerencia pragmática: primero unidad, después negociación y por último las candidaturas.
Compañeros, a buen entendedor, pocas palabras.
¿Y LAS INTERNAS?
Comprender el significado de una “interna” desde la estructura sicológica, del arco iris ideológico del peronismo, es tarea ímproba para quienes no son peronistas. Hubo que consultar a alguien con el sentimiento y la militancia imprescindible para saber como lo definía. Fuimos a buscarlo
Previa garantía de que mantendríamos su identidad en el anonimato, dijo: “Lo más sencillo sería decir que cuando nos peleamos nos estamos reproduciendo… como los gatos, así decía el General. Pero vea mi hija, el peronismo no es una estructura simbólica. Es en todo caso, la convergencia de sueños y desengaños. Un camino; un instrumento. Para movilizar todos esos sentimientos, hace falta la estructura material -esa, que no es simbólica- y en estas circunstancias, poner una kermes para que vengan algunos vivos y con unas chirolas se lleven los premios más lindos y grandes, no es muy lógico”.
Y agregó: “Al peronismo hay que conducirlo con decisiones a veces inentendibles. Depende de las circunstancias, el líder es quien decide que batalla dar primero. Entiendo que CFK haya pedido la unidad como paso fundamental para reordenar y organizar el PJ correntino. No tiene sentido práctico dirimir una conducción sobre el principio de intereses o ambiciones personales. ¿Para qué? Si al otro día de la interna vas a tener que salir a juntar heridos y enterrar los muertos. Visión de mariscal es juntar fuerzas para la batalla principal, que en definitiva es la que puede beneficiar a la mayoría: ganar las elecciones”.
Sentenció, por último: “En el peronismo hay un solo mal: el personalismo. Para creerse en esa condición hay que estar a la altura de Perón. Y no hay nadie ni habrá. Entonces, lo más sano para el pueblo peronista es no darle artículo a la media docena de trasnochados que quieren ser conducción cuando no pueden manejar ni siquiera el orden de su propia casa. Hay que ponerse en la fila de los que quieren luchar con las armas del peronismo en la mano y darle al pueblo lo que el pueblo necesita. Este es el momento de ignorar la palabra “internas” que responde a intereses que justamente no son los del pueblo”.
FALTA TODAVÍA…
Verano que inflama las pasiones y desata la lujuria que provocan las fiestas, los festivales y los carnavales. Pero, para que se incendie el rancho del PJ correntino, falta todavía.
Febrero tendrá días claves de acuerdo a lo fijado en el cronograma electoral interno. Sin embargo, hay plazos fijos para presentar “listas“, pero no para retirarlas de la competencia.
En Buenos Aires ya se dice que Cristina Fernández de Kirchner estará en Corrientes el 9 de marzo. Interpretando su estilo, el único motivo para que esté presente, es para sellar la unidad.
