domingo 27 noviembre 2022

ENTES: AGUJEROS NEGROS

Las intervenciones a los Entes Autárquicos son, por lo menos, una situación poco clara que genera dudas sobre la legalidad, transparencia y eficiencia en la administración de la “cosa pública”.

Agujeros negros. Impenetrables. Con escaza o nula información disponible. Lo que surge, casi siempre, son actos y datos que despiertan sospechas. El gobernador Valdés, hasta hoy, sigue en el camino que eligieron quienes lo precedieron.


DPEC: POCA, MALA, CARA Y CASI PRIVATIZADA ENERGÍA

No fue por acaso que Gustavo Valdés se vio obligado a firmar un Decreto que le dio marco jurídico a una amañada propuesta de los funcionarios de la DPEC. Mediante el Decreto N° 2833, el titular del Ejecutivo refrendó lo que su antecesor -Ricardo Colombi- dejó redactado, y cuyo alcance implica el desembolso de 15 millones de pesos mensuales, durante 24 meses, para que se cubran los gastos de consumo de energía de quienes no abonan lo que usan. Si la medida tiene fundamento en atender a un universo de usuarios “enganchados” que habitan en zonas carenciadas, parece hasta un acto de sensibilidad. Sin embargo, en el mismo Decreto, se fija de manera explícita que los fondos “asignados” deberán ser destinados a cancelar las deudas previsionales y con la obra social, prioritariamente. ¿Quiere decir que a los empleados de la DPEC se le realizaron los descuentos correspondientes por aportes jubilatorios y obra social y los mismos no fueron transferidos a las entidades que correspondían?

LUZ MALA

Hay más aristas que generan dudas justificadas: la pésima calidad del servicio; reiterados cortes de energía por falta de inversión; una tarifa exorbitante; son percepciones innegables que dejan en evidencia una administración deficiente. Y ahora, la secreta intención de “privatizar”, que está relacionada con la totalidad de las medidas adoptadas en los últimos 18 meses.

LOTERÍA: INFORMACIÓN EN LA CLANDESTINIDAD

Conducida por alguien que la Intervención Federal Radical se olvidó en Corrientes, mantiene un perfil de transparencia “nulo”. Aventurarse al “análisis” de los balances de Lotería Correntina sería un juego de azar: todos los números están, y puede salir hasta una letra… Es decir, si algún ciudadano encuentra un balance de la entidad, podría festejar, porque se habrá “sacado” la lotería.

Mientras gira el bolillero de los interrogantes, no hay detalles del “DEBE” ni el “HABER” de la autarquía que fue creada para fines concretos: la acción social.

Sin embargo, una visión gerencial más amplia y marketinera, prefiere financiar la inserción en el contexto nacional de varios clubes que militan en diferentes actividades deportivas a nivel profesional. La asistencia económica a esas “personas jurídicas” tiene un trasfondo político que casi siempre facilita -solapadamente- la confidencialidad de la información referente al uso de los recursos que Lotería les asigna.

La Institución ni siquiera da cuenta, o al parecer deja pasar, la proliferación de sistemas de juegos de azar electrónicos  -“maquinolas”- que son instaladas en diferentes locales; inclusive, en agencias oficiales de quiniela, preferentemente en localidades del interior provincial. No hay dudas de que la explotación de éstos “tragamonedas” tienen el aval -o la participación lucrativa- de funcionarios y políticos.

Lotería debe transparentar el mecanismo de compras que se realizan a través de concursos de precios. Y al que acceden un selecto y minoritario “grupo” de empresas que ostentan la exclusiva condición de “vende tutti”. Los productos, servicios y otras necesidades de la autarquía son satisfechos por las firmas comerciales que integran un club de “invitados”. No hay ganadores al azar, en éste esquema la calesita da vueltas y todos ganan.

UN VACÍO

Difícil de llenar en una sola nota. La ausencia de información oficial, garantiza la falta de control. La connivencia y/o desinterés de los otros poderes de la república, ratifica que hay desidia en el cumplimiento de las normas. Éste tema tendrá continuidad . Porque la cuestión trasciende el ámbito periodístico y debería instalarse en la esfera judicial.

Continuará…

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