Corrientes vive una crisis crónica en su sistema de transporte público. Y el principal responsable tiene nombre: ERSA, la empresa que durante décadas monopolizó el servicio, lo precarizó, lo encareció y ahora, en un acto de cinismo empresarial, amenaza con retirarse como si fuera víctima de un sistema que ella misma contribuyó a colapsar.
CARO, MALO Y SIEMPRE AL BORDE DEL PARO: ERSA ofrece un servicio caro, inestable y de pésima calidad. Los colectivos circulan con frecuencias erráticas, unidades deterioradas y recorridos que no responden a las necesidades reales de los barrios. A esto se suma una amenaza constante de paros, como el actual reclamo de la UTA por pagos adeudados de viáticos y antigüedad. Cada conflicto deja a miles de usuarios sin movilidad, mientras la empresa se escuda en la falta de subsidios y el atraso tarifario.
Pero lo cierto es que ERSA ha recibido millones en subsidios nacionales, provinciales y municipales, y aún así no garantiza ni regularidad ni dignidad en el servicio. ¿Dónde está el dinero? ¿Quién controla el destino de esos fondos?
UN MODELO SIN PLANIFICACIÓN NI COMPETENCIA
El problema no es solo ERSA. Es el modelo que permitió que una sola empresa controle más del 80% de las líneas urbanas, sin competencia real, sin auditoría pública y con contratos que se renuevan sin debate. El Estado provincial y municipal miran para otro lado, opinan como si fueran analistas, pero no actúan como reguladores.
La concesión a ERSA se convirtió en una zona de confort para todos: para los funcionarios que no quieren enfrentar el lobby empresarial y para la empresa que se acostumbró a operar sin rendir cuentas.
¿RETIRO O EXTORSIÓN?
Ahora ERSA amenaza con retirarse de Corrientes, aduciendo que “el servicio público dejó de ser una prioridad”. Pero lo que realmente busca es presionar por más subsidios, más beneficios y menos controles. Es una extorsión disfrazada de renuncia. Y si se va, deja un tendal de casi 1.000 trabajadores y una ciudad sin transporte.
¿Quién se hace cargo? ¿Qué plan tiene el Municipio? ¿Habrá licitación transparente o simplemente otra empresa amiga tomará el lugar?
URGENTE E IMPRESCINDIBLE
El transporte público no puede depender de una sola firma ni de funcionarios que no se hacen cargo.
Corrientes necesita un nuevo modelo de transporte, con planificación, competencia, control ciudadano y tarifas justas. ERSA no puede seguir siendo el único actor, ni el Estado puede seguir siendo cómplice por omisión.
