Mientras el país se hunde en el ajuste, la comitiva presidencial se pasea por Corrientes en avión oficial para participar de un evento privado y pago. Funcionarios clave desatienden sus responsabilidades institucionales para hacer campaña partidaria, con recursos del Estado, símbolos oficiales y sin rendición de cuentas. La república, ausente.
En Corrientes aterrizó un vuelo fantasma, sin matrícula ni transparencia. Lo que se presentó como institucional fue, en realidad, partidario y privado. La república se disfraza de campaña, y el Estado vuelve a ser botín.
Vuelo fantasma, matrícula revelada
El vuelo PRESI1 que aterrizó en Corrientes el 13 de noviembre fue realizado en el avión oficial T-94, un Embraer ERJ-140LR recientemente incorporado por la Fuerza Aérea Argentina en reemplazo de los viejos Fokker F-28. Esta aeronave —identificada como “55 Héroes”— puede transportar hasta 40 pasajeros y se utiliza para traslados presidenciales bajo el seudónimo PRESI1. En los registros públicos, el vuelo figura sin matrícula visible, sin operador declarado, sin categoría oficial. La única imagen difundida fue tomada desde un ángulo que oculta deliberadamente la inscripción “Fuerza Aérea Argentina”.

A bordo viajaban Javier Milei y comitiva, entre ellos ministros, legisladores y funcionarios. ¿Destacados? Karina Milei, Martín Menem, Manuel Adorni, Benegas Linch y otros. Milei regresó esa misma noche, pero Karina Milei y Martín Menem se quedaron para encabezar actos partidarios y reuniones políticas. No hay decreto, resolución ni rendición de gastos. El Estado, una vez más, puesto al servicio de la campaña.

Silencio institucional
El presidente Milei permaneció en Corrientes apenas 3 horas, pero parte de la comitiva se instaló en la ciudad sin brindar declaraciones ni convocar a la prensa. El gobernador Gustavo Valdés no estuvo presente: en viaje rumbo a la India. En su lugar, recibieron al Presidente el vicegobernador Pedro Braillard y el intendente Eduardo Tassano, cuya gestión arrastra denuncias por opacidad y favoritismo. No hubo agenda pública, ni actividad oficial alguna. Solo un círculo cerrado, un evento privado y una prédica ideológica. Corrientes fue usada como escenario, no como interlocutora.
Viáticos y desvíos
¿Cobran viáticos como si estuvieran en misión oficial? ¿Quién financia el alojamiento, la seguridad, la logística? ¿Qué documentación respalda el viaje? La austeridad que predican no aplica cuando se trata de fortalecer su partido. El Estado, una vez más, al servicio de la campaña. Sobre estas cuestiones planteadas deberían dar explicaciones Karina Milei y Martín Menem, que permanecieron en Corrientes para una reunión con referentes y aliados de La Libertad Avanza bajo la excusa de dar inicio al “Tour de la gratitud“.

Corrientes como laboratorio libertario
Karina Milei y Martín Menem no vinieron a gestionar: vinieron a mandar. Permanecieron en Corrientes, luego del evento organizado por el “Club de la Libertad”, para participar del acto partidario, y luego mantuvieron reuniones privadas con aliados y referentes locales. Fue la confirmación de que consolidan su rol en la mesa chica libertaria -desplazado Santiago Caputo- y orgánicamente Karina Milei -presidente- y Martín Menem -vicepresidente- bajaron línea sobre lo que se viene en el territorio. La gira no solo celebra el triunfo: marca el reordenamiento interno del poder libertario.
Partido y Estado: la fusión peligrosa
La charla en el Hotel Turismo fue organizada por el partido La Libertad Avanza, no por el gobierno nacional. Karina Milei y Martín Menem actuaron como presidenta y vicepresidente del partido, no como funcionarios. Sin embargo, usaron su investidura, su seguridad oficial y probablemente recursos públicos para sostener una actividad proselitista. La frontera entre Estado y partido fue borrada con premeditación y ventaja.
La república en pantalla: escudo, confusión y negocio
La transmisión en vivo de la disertación de Javier Milei por La Nación+ comenzó con una pantalla que exhibía el escudo de la Presidencia de la Nación, como si se tratara de un acto oficial. Pero el evento fue organizado por el Club de la Libertad, con entradas a $50.000 y media beca para estudiantes. No fue institucional, fue privado, ideológico y comercial. La puesta en escena buscó confundir al público, legitimando un evento partidario con símbolos del Estado.

CONCLUSIÓN
Javier Milei estuvo en el Congreso de Economía Regional del Club de la Libertad. Disertó durante poco más de 90 minutos. Llegó a las 18:15 y en el mismo avión de la Fuerza Aérea Argentina a las 21:15 partió de regreso a Buenos Aires.

Desde politicaencorrientes.com señalamos y destacamos detalles de esta actividad no institucional del presidente de los argentinos cuyos gastos ocasionados, salvo que demuestren lo contrario, no fueron solventado por los organizadores.
Si es correcto o no corresponde que el presidente atienda “actividades privadas” utilizando recursos del Estado, es algo que lector tiene derecho a definir y sobre todo, ser informado.
Si la disertación del presidente fue útil o insuficiente, considerando las dificultades que enfrentan las economías regionales, es una conclusión que atañe a productores, empresarios, emprendedores y consumidores.
Pero, quizás lo más trascendente, es que los miembros y simpatizantes de la corriente libertaria entiendan que para ser diferentes y si es posible mejores que todos los anteriores, hay que dejar de repetir las mismas actitudes: el abuso de poder; el uso del Estado como cosa propia; la soberbia de creer que porque se és autoridad, funcionario o representante electo, están exentos de informar o dar explicaciones; y, sobre todo, dar el ejemplo.
Tal vez así, pueda modificar la sensación -justificada- de que todos son HIPÓCRITAS.
