JAVIER MILEI EN CORRIENTES PRESTIGIANDO EL “CLUB DE LA LIBERTAD”
El Congreso del Club de la Libertad en Corrientes promete debate sobre crecimiento económico, federalismo y reformas. Pero detrás del despliegue discursivo, persiste una realidad incómoda: los temas clave siguen sin abordaje profundo, y el pensamiento liberal se convierte en escenografía para legitimar un modelo sin fisuras.
Por suerte no soy el rey y mucho menos un león. Por definición ideológica soy un liberal “libre”, no me someto a la manada.
Es obvio que además de ser humano, soy imperfecto y la inmortalidad no es un privilegio de mi especie. Es decir: no soy infalible; mi palabra no es ley divina; y mis restos como el de todos, en polvo se convertirá.
La ironía expresiva de lo que antecede, sin la intención de ofender, tiene directa relación con el ciudadano Javier Milei. El mismo que por decisión propia se despoja de sus responsabilidades presidenciales para atender una agenda personal y exclusivista.
Hoy, visitará Corrientes un hombre que trascendió fronteras y simboliza un fenómeno. En su esencia, extraordinario y sorprendente. Las causas de esa condición tienen infinitas interpretaciones. Cada argentino tendrá su propia explicación.
Volviendo al ciudadano, que a veces admite ser y se comporta como presidente, se hará presente en estas tierras para prestigiar un evento de índole privada. El formato y su contenido no son cuestionables, al final representan el pensamiento y el interés de un sector de la ciudadanía.
Sí, considerando la investidura de la atracción principal corresponde mencionar y, si se admite, hasta dudar del contenido de los tópicos a abordar aunque en los títulos aparezcan con una indudable rutilancia académica.
Federalismo judicial: principio decorativo
La concentración de poder judicial en la Corte y el Consejo de la Magistratura contradice cualquier intento de federalismo real. Las provincias, incluida Corrientes, operan bajo estructuras judiciales condicionadas por el poder político local. Sin reformas en la designación y control de jueces, el federalismo judicial es apenas un título de panel.
Reformas provinciales: el elefante invisible
Las provincias del NEA dependen de transferencias nacionales y carecen de autonomía fiscal. En Corrientes, no hay avances en modernización del Estado ni en eficiencia del gasto. Las reformas estructurales brillan por su ausencia, mientras la informalidad y la precariedad institucional siguen intactas.
Desarrollo productivo: sin infraestructura, no hay mercado
El discurso liberal apuesta a la desregulación, pero la región carece de conectividad, logística y financiamiento. Sin inversión pública estratégica, el sector privado no puede expandirse. La matriz productiva sigue primarizada, sin política industrial ni incentivos para diversificación.
Liberalismo político: entre la teoría y el blindaje
Mientras se habla de liberalismo político en América Latina, la región enfrenta retrocesos democráticos. En Argentina, el discurso libertario convive con prácticas de gobierno centralizadas, DNU y concentración de poder. El liberalismo que se promueve omite el componente republicano y pluralista, reduciéndolo a defensa del mercado sin contrapesos.
Cuatro verdades personales que no quiero callar
La incomodidad del liberal que piensa
Mi yo liberal no celebra este tipo de eventos con entusiasmo pleno. Hay una sensación persistente de insatisfacción: la espina dorsal del pensamiento liberal parece anestesiada cuando más se necesita debate. Es fácil —y funcional— organizar paneles con oradores probadamente preparados, pero que evitan cualquier interrogante que incomode o contradiga el modelo discursivo del Presidente.
Negación y blindaje: el estilo que evita el contrapunto
En el estilo presidencial, la negación y el blindaje sobresalen como marcas registradas. Javier Milei no solo evita el debate, sino que elude sistemáticamente cualquier instancia de diálogo abierto con la prensa. Es imposible imaginarlo prestándose a una conferencia de prensa donde la voz no esté monopolizada por el periodismo aplaudidor o militante.
Agenda cerrada, pensamiento blindado
El presidente llega a Corrientes para jerarquizar un evento privado, cuidadosamente diseñado con una agenda cerrada e interpretada por voces afines. Esa configuración impide, destierra y anula toda posibilidad de repregunta. No hay espacio para interpelarlo sobre sus contradicciones, promesas incumplidas ni su rechazo a las buenas prácticas republicanas.
Todavía creo
A pesar de todo, mi yo liberal no baja los brazos. No desestima la posibilidad —ni la esperanza— de que la Argentina y sus ciudadanos encuentren en el liberalismo auténtico, en las buenas prácticas de la economía de mercado, y sobre todo en la honestidad como valor rector, el rumbo que nos permita ser una Nación libre, soberana y justa.
Reflexión final
Los liberales pueden asumir su condición íntima y conscientemente, o ataviarse según la ocasión para fingir lo que nunca serán. Alrededor del presidente abundan ejemplos de personajes que parasitan el poder, habituados a vivir en ese círculo de privilegio a costa de sus conciudadanos. Lo que rodea a Javier Milei —persona— es elección suya. Si lo enaltece o lo perjudica, el beneficio es solo suyo.
Pero cuando se trata del presidente, el interrogante del título cobra vigencia, y más aún cuando se lo interpela desde un espíritu crítico hecho palabra, en beneficio de la LIBERTAD.
Por eso, no pretendo ser rey. Y por suerte, no soy león.
