Gustavo Valdés anunció la fecha de elecciones. En politicaencorrientes.com lo anticipamos el 9 de abril. Además, se confirman las dificultades internas para la elección de su sucesor. La construcción de Vamos Corrientes transita por caminos tortuosos.
No era adivinanza, fue análisis y por eso politicaencorrientes.com anticipó el 9 de abril la fecha que Valdés tenía in pectore para las elecciones provinciales.

Pero, además, la data confidencial que poseemos -único medio- da cuenta de dificultades para la elección de su sucesor.
También se conoce, en detalle, el complicado armado de la alianza “Vamos Corrientes” que, en función del pragmatismo, obliga a un rejunte de figuras sin partido y sin estructura que provoca rechazo y rebeldía en el seno del radicalismo.
“TE BIRLAMOS EL ANUNCIO”
La síntesis de nuestra publicación “VALDÉS Y LA FECHA CLAVE” del 9 de abril, fue tan exacta que hasta los detalles se dieron tal cual este medio preanunciaba.

Con 47 días de anticipación le birlamos la primicia al gobernador Gustavo Valdés. Las pruebas están a la vista en las imágenes que dan cuenta de la exactitud de la información que politicaencorrientes.com poseía.
Afirmamos que la fecha de convocatoria ya estaba decidida. Los motivos y razones de esa decisión. El modo en que lo haría, como lo realizó, informalmente en sus redes sociales. El momento de publicación del Decreto, dijimos: el Decreto saldría en fecha patria. El gobernador se atrasó un día. Y con precisión, señalamos que sería entre el 17 de agosto y el 31 del mismo mes. En el medio, el domingo 24 parecía el más lógico.
Pero, lo cierto es que obviamos el recurso de convocar a elecciones justo luego del pago de sueldos y jubilaciones de la administración pública. Un plus electoralista que, si viene con aumento, potencia la predisposición de la masa electoral de quienes dependen de esos salarios.
UN PROBLEMA: LA ELECCIÓN DEL “SUCESOR”
Valdés no lo va admitir públicamente. Pero, la elección de su “sucesor”, atraviesa la unidad institucional del radicalismo. En todos los niveles, desde la máxima dirigencia hasta los más jóvenes militantes, hay prejuicios manifiestos contra la posible designación de Juan Pablo Valdés como candidato del Partido.
Para el jefe del ejecutivo provincial, es difícil asimilar esa resistencia interna. Sin embargo, su mayor preocupación es generar un quiebre innecesario forzando la postulación de su hermano. En el otro extremo, también le quita el sueño, la amenaza implícita que significaría ungir a un candidato con luces propias como Eduardo Tassano o Eduardo Vischi.
A Valdés, los antecedentes le hacen ruido: Arturo con Ricardo; y, él mismo con Ricardo Colombi, a quien se dedicó a limar desde el día siguiente en que asumió su primera gobernación.
¿Tiene opciones? Aunque parezca una metáfora, Gustavo Valdés tiene varios conejos en la galera. Los rumores no son fruto de la imaginación y, la definición, puede sorprender a todos. Inclusive al elegido o la nominada.
VAMOS CORRIENTES: SOCIOS CAROS
Valdés tiene en sus manos varias encuestas que le complican sus aspiraciones. No se trata solo del nepotismo justificado con respecto a la posible candidatura de su hermano, Juan Pablo. También le agitan el presente y le nublan el horizonte futuro, el rechazo de los ciudadanos a la cosecha de frutas y hortalizas que se manifiesta en el intento de construir una alianza multirubro.
En líneas generales, sumar nombres y figuritas, no genera expectativas positivas ante los problemas -evidentes- que la gestión valdecista no consiguió corregir en 8 años.
Internamente, también, sus socios -cogobernantes- sospechan que la inclusión de extrapartidarios no garantiza la consolidación de Vamos Corrientes como opción preferida para alzarse con la victoria en la primera vuelta.
Dentro y fuera de las paredes de la gobernación, el comentario es: demasiado sui generis para el gusto de un electorado conservador. Las promesas de unidad multipartidaria, basada en personas de discurso y hábitos diferentes para la construcción de un futuro mejor, no convencen.
Algunos inclusive van más allá de la expresión circunstancial, criticando puntualmente la designación de consejeros y diferentes funcionarios a mansalva que, en la praxis, son la moneda de cambio para un apoyo público a la gestión y proyectos de Gustavo Valdés.
Dicen, radicales y asociados: Gustavo muestra desesperación, pagando por adelantado; mientras tanto, el ciudadano pide soluciones. Y agregan circunspectos: no se puede mezclar manzanas con cebollas o ñangapirí con mandioca; intentar mantener el gobierno no admite hacer gala de ilimitada improvisación.
El rumbo hacia adelante es tortuoso. No será tan fácil como algunos imaginan. A pesar que Valdés ya está armando listas de personajes de la cultura y de los medios de comunicación para dotar a su proyecto de variedad en la oferta, los que vienen empujando el carro hace ocho años le van a pasar factura. Cuidado.
