sábado 1 octubre 2022

APRIETES Y ARTIMAÑAS ¿SERÁ JUSTICIA?

Los aprietes y artimañas que algunos funcionarios judiciales utilizan para “quebrar” a los acusados son una herramienta privilegiada para direccionar causas

No en vano la Justicia -en general- tiene una imagen negativa en la opinión del ciudadano. La memoria popular tiene siempre presente frases “testigo” que solventan sospechas, tarde o temprano, confirmadas por los hechos.

¿Será Justicia? Es el interrogante permanente cuya variedad de respuestas está precedida de sentencias que no admiten apelación. Permanentes y sobre todo, actuales, a flor de labios surgen: “Hacete amigo del Juez…”; “Hecha la Ley, hecha la trampa…”; “Canta, que así la condena es más liviana…”; “Mejor que colabore, porque sino, va a ser peor…”.

Un compendio de frases hechas que retumban en los pasillos de tribunales. Lógico, la presunción de inocencia, depende de un proceso que transita esos laberintos. También son procesos, sin códigos y sin ley, los aprietes y artimañas que algunos funcionarios judiciales y sus auxiliares ejecutan metódicamente sobre quién ocupa el banquillo de los acusados“.

BAJO SOSPECHA

Muchas veces, quienes acusan y quienes juzgan, intercambian “figuritas“. Las motivaciones más estimulantes son: “favores políticos”; “figuración mediática”; “negociados personales”; “desvío de la investigación para proteger cabecillas”; etcétera.

Si la generalización se interpreta como injusta… ¿Imagine cómo se sentirán los acusados? Sobre todo, cuando quién tiene la potestad de acomodar pruebas, editar escuchas y por coerción influenciar sobre testigos o acusados, también tiene la posibilidad de quitarte la libertad.

Los abogados saben que la imaginación al servicio de la victimización tiene límites reales. La prueba concreta e irrefutable, legalmente obtenida en proceso, no admite interpretaciones teatrales ni relatos fantásticos.

Sin embargo, hay una semi certeza de que el “sistema” se auto protege y se regenera, pariendo procesos y condenas que lejos están de ser justos. Quizá, porque a la señora Justicia se le haya desequilibrado la balanza y la venda solo cubra un ojo.

CAUSAS DE PELÍCULA

Corrientes no es una excepción a la “regla” que tortuosamente deja huellas en la memoria colectiva. Sin importar el “fuero“, las relaciones carnales entre sectores de la Justicia y cuadros de la Política, son una marca registrada.

Hay causas que trascendieron fronteras en las que muchos de los imputados, procesados y acusados en juicio fueron apenas un apéndice de un proceso que tenía destino de “Oscar hollywoodiano“. Pero, en busca de obtener todas las “estatuillas“, quienes manejaban las causas necesitaron implicar a esos “actores“. Algo que quizá, sin estar en la trama, servía para darle espectacularidad a una película condenada al fracaso.

TESTIGO VÁLIDO O ACTOR DE REPARTO

Cuando una causa se desinfla y pierde cotización, el recurso más usado, es vincularla o ampliarla. Para eso “el sistema” tiene personal, logística e infraestructura.

Esas herramientas le permiten inducir a un acusado para que involucre a otros, con la promesa de “considerar” ese aporte como atenuante para su propia responsabilidad o culpabilidad.

¿Es lógico interpretar como cierta la afirmación de quién, complicado hasta las manos, recita lo que el “acusador” considera conveniente para involucrar a otros sobre los que no hay ni siquiera semi plena prueba?

Parece que sí. Más aún, cuando en tiempo y espacio convergen dos causas que vinculadas, generan mayor ruido y exposición pública.

APRIETES Y ARTIMAÑAS

Y al subtítulo se pueden agregar abusos y vejámenes. La “tortura sicológica” es expansiva y sin pausa. Difícil de probar, a veces. Pero no se puede soslayar que quienes “ejecutan” la acción son “cuadros paralelos” exógenos al “andamiaje judicial“, esfera donde se construye una acusación sobre alguien que es inocente.

También, quien delinque no siempre respeta algunos preceptos morales y, tampoco, cumple a rajatabla con los códigos no escritos del ámbito delictual en el que sobrevive. Sin embargo, hay “delincuentes” que no se enganchan en el vale todo de involucrar a otros ante la promesa de atemperar su situación procesal.

DÍA CLAVE

Mañana continua un juicio en el que, la presunción de inocencia podría estar amenazada por la construcción de un relato procesal donde algunas pruebas parecen ser el resultado de interpretaciones forzadas.

Desde el punto cero – el ex juez – en un entorno de 360 grados, fueron involucradas terceras personas cuya “participación necesaria” no guardaría relación con la causalidad y sí, con la casualidad.

Al final habrá condenas, falta de méritos o absoluciones. Pero es importante señalar que a veces, el inocente prefiere el juicio no por su confianza en el sistema y sí, por la convicción de su inocencia.

¿Será Justicia?

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