Corrientes Capital iba a tener su debate de candidatos a intendente. En duda, la ética de las autoridades de “Comunicación Social – UNNE”. Justo ellos, los que estudian para comunicar, se arrodillan ante la CENSURA
Organizado por la Facultad de Comunicación Social de la UNNE, prometía ser un espacio democrático, plural y necesario. Pero fue suspendido. Sin explicaciones claras. Sin argumentos sólidos. Sin vergüenza.
¿Faltaban condiciones? ¿O lo que faltó fue coraje?
Porque cuando los micrófonos se apagan, no se silencia solo un evento: se silencia el derecho de la gente a elegir con información.
La Universidad Nacional del Nordeste, con un rector radical, decidió cancelar un debate que incomodaba al oficialismo radical que gobierna la provincia y la ciudad. ¿Casualidad? No. Es cálculo. Es blindaje. Es miedo.
Griselda Ríos, una de las candidatas, lo dijo con claridad: “Esto es censura”. Y tiene razón. Porque en democracia, el debate no es un lujo. Es una obligación.
Pero, cuando se lo suspende, se está admitiendo algo más profundo: que hay quienes no quieren ser comparados, cuestionados ni expuestos.
ORDEN DE ARRIBA: CENSURA
Se esperan las explicaciones de las autoridades de la Facultad de Humanidades UNNE, a la que está subordinada la carrera de Comunicación Social. ¿Qué y cuándo dirá la decana, profesora Graciela Beatriz GUARINO?
Lo cierto es que, el oficialismo gobernante -provincial y municipal- tienen aceitados vínculos con el ámbito universitario, desde el rector de la UNNE hasta el más nuevo de los militantes de la Franja, el brazo universitario del radicalismo. ¿HABRÁ SIDO CENSURA O ESTRATEGIA POLÍTICA?
TEMOR OFICIAL
No hay duda que Gustavo Valdés y su “pollo” Claudio Polich, temen que la comodidad del relato se rompa con la crudeza de los datos. Temen que la ciudadanía escuche otras voces.
Pero lo que más deberían temer es el hartazgo de una sociedad que ya no tolera silencios impuestos ni excusas institucionales.
Entiéndase, cuando el poder decide quién habla y quién no, ya no estamos en una democracia plena.
Estamos en una democracia vigilada.
CONVOCATORIA DEMOCRÁTICA
Griselda Ríos convocó a un debate abierto. Y esa convocatoria no es solo un gesto político. Es un acto de rebeldía democrática.
Porque mirar a los ojos al pueblo y hablarle con honestidad es lo que debería hacer todo candidato.
Lo fácil -el poder relaja- es esconderse detrás de una suspensión algo que hacen los que no tienen nada que decir.
Corrientes necesita escuchar todas las voces. Y merece saber quiénes se animan a hablar, y quiénes prefieren el silencio cómodo del poder.

Nuevamente un informe con la pluma Justa e Independiente!