Gustavo Valdés enterró ECO. Utilizará el nombre de su partido muleto*, Vamos Corrientes, para la alianza oficialista en las elecciones del 2025
El gobernador Gustavo Valdés enterró ECO definitivamente. Durante una entrevista realizada por Carlos Simón, dijo: “…Será un espacio político nuevo. Si nos tenemos que llamar Vamos Corrientes vamos a ser todos Vamos Corrientes… Y los fundadores de ECO si tienen que irse al costado que se vayan a un costado los fundadores de ECO…“. En obvia alusión a Ricardo Colombi.
Sergio Flinta confirmó hoy en el mismo medio, con indisimulada firmeza, que conversa con referentes de partidos aliados -mencionó a Pedro Cassani (ELI), Pedro Braillard (PPC), Eduardo Hardoy (PL), y gente del Partido Nuevo– y remató diciendo que la nueva alianza “se llamará ahora Vamos Corrientes“.
GUSTAVO VALDÉS ENTERRÓ ECO EN EL 2021
Lo que para algunos era resultado de un relanzamiento de ECO en modo marketing electoral, para politicaencorrientes.com era el inicio del ocaso de ECO y en consecuencia, el debilitamiento político de Ricardo Colombi.
Fue en el inicio de la campaña por su reelección (2021) que Valdés impuso el padrinazgo de “Vamos Corrientes” a la alianza ECO.
Todo el cotillón electoralista diseñado para la ocasión implicó cambiar imagen y contenido. Y absolutamente todo fue pergeñado para imponer una marca “Vamos Corrientes” en tándem con “Vamos Valdés“.

El 5 de julio de 2021, éste medio publicó VAMOS CORRIENTES TIENE PARTIDA DE NACIMIENTO , anticipando la metodología, el instrumento y los objetivos del proyecto de Gustavo Valdés. Hoy, se confirma lo publicado hace dos años y diez meses.
Pero, además, en la misma nota se explicitó la interna oculta del radicalismo y las diferencias insalvables entre Valdés y Colombi.
En varias publicaciones politicaencorrientes.com describió con información y análisis lo que estaba ocurriendo y como podría concluir. Como está de moda podría decirse: “nosotros la vimos“.
JUNTOS PERO SEPARADOS
Desde aquella campaña del 2021, las relaciones de poder entre Gustavo Valdés y Ricardo Colombi, fueron transitar juntos pero separados. En los hechos era como convivir bajo el mismo techo pero durmiendo en cuartos diferentes.
Era una actitud lógica, la unión podía estar terminada, pero en conjunto co-administraban el poder y eran responsables de mantener a los socios.
El resultado es un déjà vu típico de conflicto de intereses entre dos partes que pretenden lo mismo: comer del mismo plato con un solo tenedor. Más filosófico sería: el poder se ejerce, no se comparte.
Cuando éste otoño recién comenzaba, Valdés y Colombi iniciaron una tórrida compulsa por el poder partidario en la UCR. Y el resultado visible es un radicalismo correntino en crisis, cuya resolución puede ser política y no judicial. Es decir, la UCR del distrito puede ser intervenido, por la UCR nacional.
Pero, además, aunque varios dirigentes valdecistas -confesos y secretos- nieguen la ruptura interna, lo cierto es que el conflicto preocupa y ocupa a la dirigencia de los partidos aliados.
Hay incertidumbre. Aunque ninguno de los socios diga “esta boca es mía. Todo sea por aquello de no entrometerce en las cuestiones internas de otros partidos.
UNA GUERRA SIN TIEMPO
Casi día a día se librarán batallas en diferentes ámbitos políticos, gubernamentales y judiciales. Este enfrentamiento por el poder será una guerra sin tiempo. Las elecciones del año próximo no serán la batalla final.
Todavía hay mucha tela para cortar. En politicaencorrientes.com la consigna es contar lo que otros callan, y todavía hay mucho contenido por publicar.
