lunes 8 agosto 2022

LA CALMA EN LA TORMENTA

No ha pasado un mes y la punta de lanza que surgiera en Paso de los Libres, silenciosamente se replica en varios comités del radicalismo del interior provincial.

La interna del radicalismo está exenta de espectáculos mediáticos. Quizá como estrategia o, tal vez porque la suma del poder de difusión, la detenta la gestión Valdés (Colombi?).

En la búsqueda del poder político partidario hay dos bandos bien definidos. Los que no pretenden resignar poder, se abroquelan a la sombra de un caudillo en decadencia, Ricardo Colombi. En la vereda opuesta se aglutinan reconocidos militantes, con la firme decisión de que el “partido” deje de ser una estructura cerrada, excluyente y anti democrática.

BUSCANDO HACER HISTORIA

Unión Radicales Libres está en marcha. Listos a participar de una contienda que se avizora, no estará exenta de presiones, aprietes, mentiras y sinsabores.

Pero el escenario posible no amilana la convicción exhibida por el centenar de dirigentes del radicalismo libreño que puso la cara y va a la lucha.

El concejal Susana Espinoza resumió en nítidos conceptos el hartazgo y la rebeldía. En su discurso de inicio dejó en claro “muchas gracias por venir, es difícil por ser un día de semana, porque todos trabajamos, aquí no hay ninguna persona que fue traída, obligada o presionada; ninguna persona sufrió coacción, porque los que estamos aquí vinimos porque queremos cambiar la historia del radicalismo”.

Lanzamiento “Unión Radicales Libres”

La dirigente hizo alusión al inicio del desafío, y dijo “cuando comenzamos a reunirnos a principios de año teníamos un sueño; ese sueño era volver al partido participativo, al partido democrático, al partido que nosotros aprendimos cuando éramos jóvenes con Raúl Alfonsín”.

Espinoza describió la disconformidad de los correligionariosal expresar que el partido está “olvidado, donde el personalismo, la elección a dedo, a pesar que hemos tratado de cambiar eso, no logramos hacer”. Y agregó “no encontrábamos el momento de poder protestar contra eso, hasta que el pueblo nos castigó; nos castigó por la soberbia, por abandonar a los correligionarios, por olvidarnos del ciudadano”.

A seguir dijo que “en vez de realizar una auto crítica,seguimos hundidos en esa soberbia”. Y complementó “algo diferente tenemos que hacer, tenemos que mostrarle a la sociedad, demostrar quienes somos en la esencia, como fuimos y como seremos en el futuro. Porque la gente está desilusionada del político que busca cargos, negocios, o convertirse en proveedor del Estado o, que puede solucionar a través de la política”.

UN TIRO AL CORAZÓN

No hay dudas que “Peteco”  Vischi fue el blanco directo de las críticas y, por elevación, el mismísimo Ricardo Colombi no escapaba ileso de un discurso claro y desafiante.

Será cuestión de esperar los resultados. Aunque la construcción de un cambio ya está operando en la vocación de un sector del radicalismo libreño.

Germinará, es inevitable que la “rebelión” se extienda y llegue a fraguarse sólidamente en distintos departamentos de la provincia.

No hay convicción para seguir “bancando” la eternización de un liderazgo cuestionado y repudiado. Por el contrario, la decisión de mostrar un nuevo orden interno, arremete contra la mayoría de las figuras que manejan el radicalismo provincial hace una veintena de años.

FORTALEZA ILUSORIA

Ninguno de ellos, los que hoy deciden los destinos de la UCR, está exento de ser derrotado. Si la idea de supervivencia se apoya en la “maquinaria electoral” puesta a andar con recursos del Estado, se equivocan.  Hay algo más eficiente que la prebenda. Más convincente que las promesas. Más determinante que la amenaza. La Unión Radicales Libres contrapone a esas “herramientas”, cualidades superadoras que no se “compran ni licitan”. Éstos radicales ponen el hombro, su historia, su nombre, para cimentar su vocación, su convicción y su coraje.

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