Sin rumbo y sin brújula el PJ correntino navega a bordo de una imprevisible intervención. La interna dejó de ser una prioridad. La institucionalización, también.
Navegando sin rumbo y sin brújula, el futuro del PJ correntino es incierto. La intervención es una canoa sin timón y repleta de agujeros. La dirigencia local, sin distinción entre almirantes y marineros, no sabe bien si el destino es naufragar o por lo menos llegar a la playa.
Los plazos se agotan inexorables. Ya no hay posibilidades de decir “si no es hoy será mañana”. Tendría que ser hoy. ¿Pero, hay voluntad política de que la interna dirima una conducción partidaria?
LEVANTANDO LA VOZ PARA ACUSAR
Alejandro Karlen dio el alerta identificando autores o responsables. Lo hizo en contacto con radiosudamericana, donde expresó que la interventora Teresa García le habría manifestado que algunos compañeros solicitaron la postergación de la convocatoria a elecciones internas.
Señaló como responsables a Martín “Tincho” Ascúa y Martín Barrionuevo. El primero, intendente de Paso de los Libres, tiene vedada su reelección. El segundo, vence su mandato de senador provincial, pero podría aspirar a una reelección si quisiera.
Rebobinando, Ascúa fue uno de los primeros en manifestar su aspiración a ser candidato a gobernador. Y, Barrionuevo, el de intenciones más explícitas en cuanto a su deseo de conducir institucionalmente el PJ autóctono.
Pero, además de lo mencionado en el párrafo precedente, hay varios detalles sueltos que Karlen parece no tener en cuenta o prefiere ignorarlos adrede.
LA INTERNA NACIONAL
Nadie puede negar que el bastón de Mariscal está en manos de la doctora. Prescindiendo de gustos o rechazos, CFK es la otra cara de la moneda para cualquier espacio político.
En boca de libertarios, radicales, socialistas, y hasta peronistas republicanos, el kirchnerismo es una muletilla recurrente. Quizá porque sea más fácil recurrir a los ¿malos recuerdos? o ¿pesada herencia? que dejar expuestos limitaciones o errores propios.
La interna nacional del PJ provoca bullicios varios. Pero, el verdadero ruido, lo genera la aparición esporádica de la innombrable.

El escenario prioriza decisiones más globales. Lo de la interna -atada a la intervención- en el distrito correntino es apenas un engranaje en la máquina del único espacio opositor nacional a la gestión de Javier Milei. Y en Corrientes, el rol de oposición de los peronistas, representa para las autoridades nacionales del partido un desempeño modesto. Por no decir inexistente.
En ese contexto complejo y dinámico, separar la interna local de la nacional es apenas una tímida expresión de deseos.
CORRIENTES 2025 (SON DOS ELECCIONES)
Algunos peronistas correntinos tienen la teoría de que la elección provincial debería ser independiente de la estrategia nacional con respecto a las elecciones de medio término.
Pero otros lo consideran un error. El peronismo es opositor en ambas y consecuentemente -dicen-, la estrategia debería tener un único tono discursivo.
Además, un factor determinante es que para pelear la gobernación, el peronismo no tiene hoy un nombre que se destaque. Salvo, como algunos señalan, que Camau Espínola se convierta en un “mal necesario“. Sobre todo porque en solitario se convirtió en el nombre sondeado por las encuestas representando de alguna manera al panperonismo.
Como corolario de tantas opiniones, la pregunta que surge inocultable es ¿cuánto suma a las posibilidades electorales del PJ correntino que sus autoridades sean electas este año?
LA UNIDAD NO TIENE PRECIO
Si el PJ pretende ser rector de un frente amplio que dispute dos elecciones, garantizar la unidad como partido no tiene precio.
En un escenario de “saldos y retazos” para las elecciones provinciales -donde se elige todo- ir divididos implica dispersar el voto castigo en beneficio de algunos intereses personales. Algo que no garantiza mantener siquiera lo poco que el PJ todavía mantiene.
Dicen, los que observan el bosque y más allá, que el electorado busca un cambio en la gestión provincial y que ese reemplazo de modelo no tendría como destinatario volver al “colombismo” o inmolarse en el “infierno libertario“.
¿Implicaría entonces considerar que el paraíso kirchnerista puede replicarse en Corrientes? La respuesta es tajante: tanto como kirchnerista no, pero absolutamente diferente al radicalismo conservador y las profecías autocumplidas del mileísmo, seguro…
TODO ESTÁ POR VERSE
Parece poco creíble que sin conducción definida el PJ encuentre un rumbo y supere las tempestades para alcanzar tierra firme.
El pesimismo y la disconformidad reinante se contraponen al tibio optimismo que un pequeño grupo de “compañeros” mantiene esperanzado.
Repiten en voz baja, en ambientes exclusivos, que “todo está por verse“. Y resaltan convencidos: mientras algunos prefieren señalar los pecados ajenos -ocultando los propios-, nosotros seguimos creyendo en el milagro…
