VALDÉS Y LA ALQUIMIA DEL PODER (CON PERFUME FRANCÉS Y TIJERA RADICAL)
Gustavo Valdés no gobierna: hace alquimia. Mezcla conservadores con libertarios bis, adopta peronistas de perfume francés y precio de outlet, y mantiene viva la pensión vitalicia de Braillard Poccard como quien cuida una reliquia familiar. Todo eso, mientras deja a los radicales de ADN puro esperando en la sala de los olvidados.
En Corrientes, ser radical ya no alcanza. Hay que ser útil. O decorativo. O rentable. Y si no, a otra cosa.
Valdés cumplió con parte de los conservadores, se comió el amague de los libertarios de cartón, y sigue apostando por los “instalados”: Lourdes Sánchez, el MAC, “Alonsito” Báez… todos asiduos beneficiarios de aportes culturales que se traducen en millones de pesos y cero preguntas.
Mientras tanto, los radicales de sangre pura —esos que se criaron ent...



