lunes 8 agosto 2022

Y LA POLICÍA EN CRISIS? O INTERNAS?

Recursos, manejos y divisiones. Nadie sabe cuanto se recauda; quién administra; o como se dividen los recursos.

Los recursos que generan la venta de obleas; el FOESE; y las multas por “Contravención” y tasas de “Verificación”, han pasado a ser un “fondo secreto”.

Es que hace varios años los “Jefes” administran esos recursos de manera discrecional. Nadie sabe lo que se recauda y menos en que se gasta.

PRESUPUESTO PARALELO

Exceptuado de control, rendición, o una mínima auditoría, las cifras originadas en los “servicios” citados anteriormente, son un “botín” que genera poder.

El uso de esos fondos queda a exclusivo criterio de la administración policial. Decir los “capos” administran, no sería una aseveración equivocada.

Ésta situación genera descontento, decepción y hasta divisiones internas en los cuadros policiales. Sean del rango que fueran, o de la jurisdicción en la que actúen.

MISERIA Y RIQUEZA

Es notoria la diferencia “existencial” de los recursos humanos y logísticos, cuando se observa lo que ésta financiado por los recursos asignados presupuestariamente, y aquello que se “mantiene” con los fondos del presupuesto paralelo.

Otra vez la “cúpula” policial se expone a suspicacias. Mientras los recursos oficiales no alcanzan, los fondos de administración discrecional no son destinados a necesidades urgentes e impostergables.

El deterioro “operativo”, es consecuencia directa de una precarización de los servicios por falta de insumos; instalaciones derruidas; carencia de recursos tecnológicos; y una constante desvalorización del parque automotor.

ARCAICO: Parece un archivo de la edad media, pero son las instalaciones donde están resguardados los antecedentes de los ciudadanos.

BAJO LA LUPA

La idea de que no hay “plata que alcance” para tener una fuerza policial cohesionada; eficaz y eficiente; protagonista por su ejemplo; y no por otras visibles e inocultables actitudes, que se manifiestan en discursos y frases hechas surgidas de la cúpula. Para los jefes, todo está de maravillas.

El hecho es que deberá ejercerse, desde el área que corresponda, un poder de “policía”, para controlar el manejo financiero paralelo de la “policía”.

Mientras esa decisión política no se aplique, la internas por el “botín”, seguirán menguando la calidad institucional de una fuerza que algunas veces genera orgullo y otras, una inconmensurable decepción.

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