LOAN: UNA REALIDAD DE PELÍCULA…

Por Aguará Popé

Salvando las distancias entre Hollywood y 9 de Julio (Corrientes) la triste realidad que embarga a los correntinos no es de película. La desaparición de Loan Danilo Peña -5 años- generó angustia y hartazgo que convergen en innumerables interrogantes

La realidad golpea. Supera el argumento de cualquier película taquillera.

El ciudadano medio desconoce el problema; piensa que son cosas que ocurren en lugares remotos, y no percibe que el problema puede estar en la esquina de su casa.  La trata de personas, se sabe, es el segundo negocio ilícito más redituable, después del narcotráfico.

DE HOLLYWOOD A LA LOCALIDAD DE 9 DE JULIO PROVINCIA DE CORRIENTES

La trata de niños es valientemente descripta en una reciente película estrenada en la Argentina.

Sound of Freedom – Sonido de Libertad

https://youtu.be/H82uvLvszQ0?si=wR_QvvMBU5RZO0-r

La sinopsis: Un agente federal retirado se embarca en una peligrosa misión para salvar a una niña de unos despiadados traficantes de menores. Se adentra en la selva colombiana, arriesgando su vida, para liberarla de un destino peor que la muerte.

UNA SITUACIÓN IMPENSADA

Un municipio de aproximadamente de 2.209 habitantes, una zona donde la mayoría vive de la agricultura y ganadería, hoy es noticia nacional e internacional por la desaparición del niño Loan Danilo Peña.

Podría decirse que, en cualquier lugar del mundo, puede suceder. Pero ocurrió en el interior de Corrientes y se convirtió desde hace casi tres semanas en el hecho con mayor difusión en los medios y mayor atención de la ciudadanía.

¿CRIMEN ORGANIZADO O FATALIDAD?

¿El crimen organizado logro su cometido?  Quizá; no existen argumentos sólidos y, como están las investigaciones, deberán tener validez para que los supuestos autores queden detenidos. Sin pruebas, cualquier sospechoso, es inocente hasta que se demuestre lo contrario. La trata de personas es un delito, pero hay que probarlo.

¿Descuido o fatalidad? Nadie sabe. Ni siquiera se puede confiar en una declaración tardía de quién, hasta para la Juez interviniente, no amerita estar detenida.

El riesgo de conjeturar hipótesis está vedado para quienes desde el Estado tienen bajo su responsabilidad investigar los hechos. Para todos los otros actores de la sociedad, en éste caso dramático y vergonzoso, hay margen para lo mitológico, el chismerío, e inclusive para la especulación política.

CORRIENTES Y UN DEJAVÚ LASCERANTE

Imitando a Berni, un ex fiscal de instrucción hoy ministro de Seguridad de la provincia se subió al helicóptero y tuvo su instante de fama. Poco y nada dejó su aparición y sus medias palabras.

Mientras, una pequeña lista de desaparecidos de distintas localidades se hace sentir como una puñalada: Santa Rosa, Santa Lucia, Loreto, etc.

El ministro Buenaventura Duarte tiene mucho que explicar. Inclusive antes de renunciar debería hacer su mea culpa. Y también Juan López Desimoni ministro de Justicia. Inclusive el fiscal general César Sotelo. Y hasta el señor gobernador Gustavo Valdés.

En la calle está el reclamo. Los correntinos van más allá de pedir por la aparición de Loan. Ahora quieren las “cabezas” de varios funcionarios.

Es comprensible. Sobre todo, cuando todavía se recuerda y se remarca, por ejemplo: que el hijo del jefe de policía murió en un tiroteo; que el ex jefe de la metropolitana está involucrado en un hecho de narcotráfico; vínculos de policías con hechos de cuatrerismo; o como, unidades regionales de la Policía no tienen el acompañamiento institucional para tomar medidas y cumplir acabadamente con su función.

Huelga decir que funcionarios del Ejecutivo, policías, fiscales y jueces están cuestionados y sospechados. Por impericia, desidia o simplemente hacer la vista gorda.

TODO A DESTIEMPO

La policía llego a destiempo… La justicia llego a destiempo… La dirigencia política desaparecida… La iglesia tomo la posta con un comunicado a destiempo…  

Con lo antedicho ¿Se equivoca el pueblo correntino en sospechar de todo? La respuesta es obvia…

RESUMEN DE TODO…

El caso Loan sin duda alguna es un hecho que conmociona. Alta sensibilidad pública que se transforma en interpelación y demanda para la dirigencia. En crisis, vale decir, hechos que paralizan la rutina y jaquean las relaciones de poder y que deben ser abordados como actos excepcionales.

Hay algo llamado el momento “0”.

El momento “0” es donde el poder que gestiona reconoce públicamente una anomalía crítica. Solo es eso: admitir algo disruptivo o traumático que afecta públicamente. Es desde ahí donde se empieza a trazar una “trayectoria de certidumbre” (respuestas coordinadas en el tiempo).

Ese momento, en situaciones de alta conmoción, aparece tempranamente (aún sin información y con el compromiso de obtenerla y hacerla pública).

Es extraño que el Ministerio de Seguridad (organismo si los hay expuesto a gestión de crisis) haya hecho su momento “0” recién a los 10 días y el gobernador de Corrientes a los 11 días.

Nuestros hijos están en peligro y hay mucho por hacer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Verified by MonsterInsights