sábado 26 noviembre 2022

RECURSOS: UNA NOVELA

Los recursos que faltarán, generan el lento desenlace de una novela. El martes 21 el gobernador Gustavo Valdés anunciaba la convocatoria a los Intendentes de toda la provincia para una reunión a realizarse el viernes 24. Al otro día, miércoles 22, el ministro Vaz Torres informaba a los medios sobre una reunión en Buenos Aires con autoridades nacionales que se concretó ayer jueves. Ambos, se refirieron a la urgente necesidad de articular medidas que generen los recursos que venían del FoFeSo (Fondo Sojero) y que los municipios perderán con motivo del Decreto de Necesidad y Urgencia que el Presidente Macri firmó; la medida sorprendió a los gobernadores.

SE SABÍA

En realidad, los gobernadores sabían que el  Fondo Sojero desaparecería a partir del 2019. Algunos se guardaron el secreto; no por discreción, sino para darle un uso político al “recorte” en el momento adecuado.

Gustavo Valdés lo sabía. No lo sorprendió. Es decir, lo tomó desprevenido, porque la “desaparición” de los fondos provenientes de la retención de exportaciones de la soja estaba prevista para el 2019. Ningún mandatario provincial imaginaba que el “no va más” sería entonado por la administración federal antes de tiempo.

TODOS LOS GOBERNADORES SABÍAN QUE EL FONDO SOJERO DESAPARECERÍA EN EL 2019.

¿ Y AHORA? PROMESAS

El jefe del Ejecutivo correntino, anunció el martes, una reunión con todos los Intendentes de la provincia. Debería realizarse hoy. Durante su anuncio, Valdés anticipó que brindaría a los intendentes un panorama de las gestiones que se hacen a nivel federal  y de las posibilidades propias con que cuenta, para “compensar la pérdida” de fondos que, en general, son utilizados para obras públicas en el ámbito de las distintas comunas.

RECURSOS: UNA NOVELA

El argumento central de la novela son los recursos del Fondo Sojero. Para lo que resta del año, las provincias pierden $ 8.500 millones, por causa de la eliminación del programa. De ese monto, un 30% -el equivalente a $ 2.550 millones- lo perderán los municipios. Y no hay reclamo, porque esos recursos destinados específicamente a obra pública, “bajaban” directamente de Nación a cada municipio del país.

VAZ TORRES ¿VOLVIÓ CON SOLUCIONES?

No. Por dos motivos.  Primero, que Nación no está dispuesta a “generar” expectativas que la alejen del rumbo trazado -con ayuda del FMI- para alcanzar la disminución pactada del déficit fiscal.

Segundo, las provincias, además de no haber hecho los deberes, llevaron propuestas inaceptables. Una, que trascendió, es aumentar la presión tributaria en las provincias. Una mala noticia para los provincianos. La otra “sugerencia” de los ministros de economía es, en conjunto con la AFIP, aumentar la base tributaria sin crear nuevos impuestos. Mala idea general; significa “acorralar” a más ciudadanos en algún mecanismo tipo “impuesto a las ganancias”.

La cuestión es que para dentro de unas horas, Gustavo Valdés aleccionará a los intendentes sobre lo “patriótico” del esfuerzo a asumir teniendo en cuenta la “herencia recibida”; más los altos niveles de corrupción demostrados y que ocupan la mayoría de los espacios en los medios de comunicación; y por si eso fuera poco, deberá decirles que “no se desesperen” puesto que su gestión agotará hasta su último esfuerzo para que ninguna obra pública llevada adelante por los municipios se paralice.

UN AS EN LA MANGA

Hay, porque así lo dejaron trascender funcionarios nacionales, una salida o paliativo. Desde el gobierno nacional se estudia la posibilidad de implementar un programa crediticio -préstamos- cuyos fondos surgirán del FGS -Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES- para asistir a los municipios financieramente, a efectos de que no se paralicen las obras en marcha.

Es una posibilidad cierta, lo que no significa que sea óptima. En los próximos días, luego del cuarto intermedio, producto de no haberse arribado a un acuerdo entre Nación y ministros de Hacienda provinciales -sean de oposición u oficialismo-, se espera que el nuevo “programa de créditos para municipios” tenga un borrador definitivo y sea presentado a las provincias formalmente. Por cierto, Nación le prestará a los municipios, bajo la condición de que cada gobierno provincial “avale o respalde” con su firma de garante.

HABRÁ OTRO CAPÍTULO

Tal vez el último. Porque las horas corren y acordar el proyecto de Presupuesto 2019 implica “arreglar” las cuentas con los gobernadores. La próxima reunión en busca de la solución que reemplace al Fondo Sojero será en diez días. Hasta que se concrete, muchas lágrimas pasarán bajo el puente… (Perdón, es “mucha agua correrá bajo el puente”)

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