(El grifo del Mercosur)
Mientras el Estado se retira del financiamiento vial, el negocio de las rutas se privatiza con precisión quirúrgica. Por apenas USD 18 millones, el concesionario se queda con el control de más de 700 km por donde circula el 90% de la riqueza del Mercosur. Peajes, logística, geopolítica: el oro líquido corre sobre asfalto, y quien maneje el grifo, factura.
En apariencia, la gestión Milei -el Estado- no pondría dinero en infraestructura vial. Pero, en realidad no es así, sobre todo teniendo en cuenta la crítica situación de las rutas nacionales. Mañana se conocerán las “ofertas” del sector privado por un importante paquete de “corredores viales logísticos”. Sin embargo, escudriñando en las condiciones y recovecos de esta licitación cuya intención es concesionar las rutas argentinas, hay varias sorpresas escondidas…
LA #DATA
Este miércoles 8 de octubre se abrirán los sobres para licitar dos corredores viales que no son cualquier tramo de ruta: son la columna vertebral del comercio regional, el corazón logístico del Mercosur. Se trata del Corredor Oriental —que incluye las rutas nacionales 12, 14, 135, A-015 y 117— y el Corredor Conexión, que abarca el estratégico puente Rosario–Victoria.
En total, más de 740 kilómetros de asfalto por donde circula el 90% de la mercadería que se mueve entre Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Soja, carne, autopartes, químicos, papel, alimentos procesados… todo lo que produce el Litoral y el centro agroindustrial argentino pasa por ahí. Y ahora, ese flujo multimillonario está a punto de quedar en manos privadas por 15 años.
¿Cuánto cuesta controlar el grifo?
El Estado no pondrá un peso? El BICE ofrece un fondo fiduciario de $56.000 millones, que al tipo de cambio actual —unos $1.400 por dólar— equivale a USD 40 millones. Ese monto representa el 70% del plan de inversión, lo que significa que el adjudicatario solo necesita aportar USD 18 millones para quedarse con el negocio.
Sí, leíste bien: USD 18 millones para controlar el grifo del Mercosur. Porque como bien se dice en los pasillos del poder logístico:
“Controlar el Corredor Oriental es como tener el grifo del Mercosur: por ahí fluye la riqueza, y quien lo maneje, factura.”
¿Cuánto se factura?
Hagamos números. Supongamos que una sola casilla de peaje registra 3.000 vehículos por día, con un peaje promedio de USD 4:
• USD 12.000 por día
• USD 4.380.000 por año
Y eso es solo una casilla, sin contar tránsito pesado, telepeaje, servicios logísticos, ni las múltiples estaciones que operan en el corredor. Multiplicá por 5, 6 o más puntos de cobro, sumale camiones, y el número se dispara. En menos de cinco años, el concesionario recupera su inversión y empieza a jugar en la liga de los grandes.
¿Qué incluye el plan?
• Mantenimiento de rutas, señalización, drenajes y banquinas
• Instalación o modernización de casillas de peaje
• Sistemas de cobro electrónico y telepeaje
• Seguridad vial: cámaras, iluminación LED, control de velocidad
• Centros de atención al usuario y monitoreo digital
Todo esto sin subsidios estatales, pero con garantía de fondeo. El modelo es claro: el privado invierte, gestiona y cobra. El Estado no regula, pero financia.
¿Y ahora qué?
Si llegó tarde a esta licitación, no se preocupe, habrá oportunidades para integrarse al juego. Si este modelo funciona —y dicen que así será— se vienen más corredores, más concesiones, más oportunidades. Y ahí, los que ya tienen el plan armado, el capital listo y la visión clara, van a estar en la primera fila.
Porque en la Argentina de hoy, el negocio no está en la obra pública, sino en la “logística del poder”.
