domingo 2 octubre 2022

SAN VALDÉS Y SUS APÓSTOLES

Gustavo “San” Valdés y sus apóstoles van por el milagro. En las PASO intentarán hacer multiplicar el verbo: VAMOS CORRIENTES… Y aprovecharán el ECO

San Valdés copó la parada. Va por todo. Después del 29 de agosto –el día de su consagración– su proyecto creó anticuerpos suficientes para tapar cualquier pandemia.

Ni el virus del populismo, ni el de los conserva le mueve el eje. Por eso, puso a dedo, todos los candidatos de las PASO que participan de su espacio: Vamos Corrientes.

SAN VALDÉS TODO LO PUEDE

Y el domingo, pretende que sus candidatos mantengan la diferencia. Es decir, por más que se incorporen los adolescentes “ni” o los que están surfeando en el secundario a Valdés le sobran motivos para creer en el nacimiento de la “Concordia”.

La construcción tiene bases sólidas –veinte años– y, algunos “barriletes” agregados. Pero, la idea madre es una república dentro de otra república. Una provincia que por sus historia se asimila a una nación. Y hay ejemplos inalterables que le dan vida a la tesis. Y los correntinos la sienten así.

Sin embargo, eso no garantiza que el proyecto de Valdés beneficie a todos. Al final, para que algunos ganen, debe haber otros que pierdan. ¿O no?

EL LIDERAZGO TRANSVERSAL

Convencidos -o sometidos- todas las vertientes ideológicas; los sellos de “goma”; artistas; empresarios; académicos; deportistas; pastores; y, hasta algunos innombrables han decidido entregarle a Valdés lo que era del César.

Ese falange de mariscales sin ejército y de soldados con ambiciones de terratenientes o kiosqueros le entregó en bandeja la suma del poder público y la discrecionalidad para poner candidatos a dedo.

Si el radicalismo es su esencia, los acólitos de San Valdés son el instrumento. Desde el promontorio contempla satisfecho el ramillete de expresiones heterogéneas que, aunque reciten rezos diferentes, todo fluye hacia él.

En consecuencia feministas y machirulos; progresistas y conservadores; socialistas; anti abortistas; los negros no tan oscuros y los blancos no tan claros se desgranan en innumerables matices que mutan según la ocasión.

Es el liderazgo de la transversalidad absoluta. Y él lo hizo.

A SEGUIR PARTICIPANDO!

Lo más importante es que abrió las PASO para que todos los que tienen fe vayan en busca de la bendición popular. Pero, sin dejar de reservarse algunas bendiciones específicas.

Lo sufrió “institucionalmente” el PRO, cuando sin ambages Valdés les impuso una candidata -Sofía Brambilla por María Fernanda Piragine Niveyro- y la reacción fue: silencio estampa.

También los liberales sin “sello” pero con historia, tuvieron que aceptar callados que el “santo alquimista”, colocara como primer suplente de la lista “poderosa” a Natalia Romero. La candidata que ungió Valdés no surgió de los cónclaves institucionales del PL. Bastó una llamada para que la orden sea cumplida. Y todo, para que “Caíto” Leconte y Nieves Garay no traccionen más votos celestes de los que consiguieron en las provinciales el selecto club de amigos que conduce el partido de Torrent.

El “santo” dejó abierta la posibilidad de competir a sus huestes coloradas con la condición de que la “cabeza” sea representativa pero no reiterativa. Y allá van los autonomistas con un Harvey -no cualquiera- en busca de reeditar una elección que por lo menos sea un amague de las glorias de otros tiempos.

LA HORA DE LA FELICIDAD

Gustavo Valdés está exultante. No tiene los mejores candidatos pero sí la certeza de que el resultado es fruto de su buena estrella.

El correntino ya ve a los postulados como “los ahijados de Valdés”. Esa concepción de continuidad está en marcha rumbo al domingo 12. Para la medianoche, la hora de la felicidad, las calles de la ciudad se vestirán de fiesta.

El lunes, será otro día. Momento oportuno para prenderle una vela al “santo” con la esperanza de que en la próxima consagración haya lugar para todos.

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